“Semáforos interminables”
Realmente no sé por qué razón en Neuquén existe tal descoordinación con los semáforos. Días pasados escuché por televisión palabras de un funcionario que decía que hacen falta miles de metros de cable para poder ordenarlos. A mí me parece que no se necesitan tantos, bastaría solamente que una persona inteligente esté encargada permanente de la coordinación y la duración, porque es inaceptable el prolongado tiempo en los cambios de luces. Por ejemplo, el exagerado tiempo de detención en la calle Islas Malvinas y Entre Ríos; otro que enferma es el que sigue después del de Rivadavia y Entre Ríos, que se enciende verde y al avanzar 50 metros la luz del siguiente semáforo que está verde pasa a roja y se debe esperar un tiempo muy prolongado, lo que ocasiona sin necesidad la detención de una gran cantidad de vehículos. Otro que se convierte en una tortura es el de Juan B. Justo y Salta. Algunos dicen que estas detenciones prolongadas son para favorecer la onda verde, pero pienso que para que sea efectiva la luz debe durar menos y estar bien coordinada. Considero que la onda verde tendría que ser ley, entonces así el país ahorraría millones por año para beneficio de todos los argentinos. También siendo la detención menor se evita que se generen largas colas de vehículos. Para que se entienda mejor: el tránsito tiene que latir y así fluir, imaginemos el corazón trabajando a menos pulsaciones con latidos prolongados, en lugar de 50 ó 60 sólo 40, todo se atrasaría. Otra cosa que me parece entorpece la circulación son las calles céntricas de doble mano, que atentan contra la coordinación de los semáforos. No hay que ser mago, sí práctico para darle fácil solución y, como dije antes, que haya un encargado de coordinar las luces que recorra permanentemente Neuquén y estudie la solución, que no es difícil, y de ese modo será mucho más gratificante manejar y nos beneficiaremos todos. Horacio C. E. Marcote, DNI 11.233.956 Neuquén
Realmente no sé por qué razón en Neuquén existe tal descoordinación con los semáforos. Días pasados escuché por televisión palabras de un funcionario que decía que hacen falta miles de metros de cable para poder ordenarlos. A mí me parece que no se necesitan tantos, bastaría solamente que una persona inteligente esté encargada permanente de la coordinación y la duración, porque es inaceptable el prolongado tiempo en los cambios de luces. Por ejemplo, el exagerado tiempo de detención en la calle Islas Malvinas y Entre Ríos; otro que enferma es el que sigue después del de Rivadavia y Entre Ríos, que se enciende verde y al avanzar 50 metros la luz del siguiente semáforo que está verde pasa a roja y se debe esperar un tiempo muy prolongado, lo que ocasiona sin necesidad la detención de una gran cantidad de vehículos. Otro que se convierte en una tortura es el de Juan B. Justo y Salta. Algunos dicen que estas detenciones prolongadas son para favorecer la onda verde, pero pienso que para que sea efectiva la luz debe durar menos y estar bien coordinada. Considero que la onda verde tendría que ser ley, entonces así el país ahorraría millones por año para beneficio de todos los argentinos. También siendo la detención menor se evita que se generen largas colas de vehículos. Para que se entienda mejor: el tránsito tiene que latir y así fluir, imaginemos el corazón trabajando a menos pulsaciones con latidos prolongados, en lugar de 50 ó 60 sólo 40, todo se atrasaría. Otra cosa que me parece entorpece la circulación son las calles céntricas de doble mano, que atentan contra la coordinación de los semáforos. No hay que ser mago, sí práctico para darle fácil solución y, como dije antes, que haya un encargado de coordinar las luces que recorra permanentemente Neuquén y estudie la solución, que no es difícil, y de ese modo será mucho más gratificante manejar y nos beneficiaremos todos. Horacio C. E. Marcote, DNI 11.233.956 Neuquén
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