San Antonio de Las Grutas

De los laberintos se sale por arriba. Si se trata de política, como en el caso de la municipalización de Las Grutas, son varios los matices a considerar.

Redacción

Por Redacción

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Es esencial respetar la voluntad de los ciudadanos: los habitantes de San Antonio, Las Grutas y el Puerto, cumpliendo con la legislación vigente.

Algunas definiciones. No parece prolijo ni conveniente modificar una ley provincial por este diferendo local, alterando reglas de juego que afectarán a todos los rionegrinos.

La falta de municipalismo es tan grave como el abuso del mismo.

Río Negro adolece de desordenado y excesivo municipalismo. Del ferrocarril inglés heredamos cuatro municipios (Chichinales-Regina-Godoy-Huergo) en treinta kilómetros. Otros tres (Pomona-Lamarque-Luis Beltrán) conviven en una isla de 19.000 hectáreas, más un cuarto (Choele Choel) río de por medio. Sólo ejemplos, entre varios más.

El Río Negro que viene hay que modelarlo en nuevas instituciones de cara a los desafíos del siglo que vivimos. Debe ser debatido y decidido en una Convención Constituyente. No puede quedar supeditado a la presencia o ausencia de un legislador en una sesión extraordinaria de fin de año. Y menos aún mezclarse con coyuntura política teñida de oportunismo, demagogia e internismo mezquino.

El litoral atlántico como la cordillera, el río, los valles y la meseta son nuestro patrimonio natural e histórico. Todos los que habitamos y queremos esta tierra no podemos dejarnos arrastrar por los intereses del momento. Tenemos la obligación de levantar la mirada, intentar construir el mediano plazo para las próximas generaciones con racionalidad democrática.

Desde el conocimiento, pero mucho más desde el entrañable afecto que tengo por San Antonio, Las Grutas y el Puerto, es que no quiero estar ausente y hacer esta propuesta con el ánimo de ayudar a explorar un camino de entendimiento. Un problema parecido presenta la costa bonaerense: Necochea Antigua, Necochea de la playa y el puerto de Quequén.

Vaya otra definición: no creo que el mejor rumbo sea desmembrar. Al potencial económico y electoral del complejo SAO-Las Grutas-SAE sería inconveniente debilitarlo con fracturas.

¿Por qué no unir lo que la naturaleza y la acción del hombre han diseñado como un excepcional complejo en torno al golfo de San Matías?

Arrimemos SAO hacia Las Grutas, su hija dilecta. Que el balneario más importante de la Patagonia se desplace hacia el regazo de sus mayores. Construyamos un centro cívico equidistante de los dos núcleos urbanos, interconectados por un paseo marítimo costero. Su nombre: San Antonio de Las Grutas. Un Concejo Deliberante con representantes de los dos centros y el Puerto.

La creatividad y la acción caracterizan la buena política.

La mayoría de las ciudades de América, por herencia hispana, se fundaron en torno de una plaza: gobernación, cabildo, iglesia, escuela, policía. En este caso hagamos de la plaza (centro cívico) el punto de llegada, sede y símbolo de un encuentro superador. Sumemos las energías y argumentos de quienes abogan legítima y honestamente en favor o en contra de la municipalización

San Antonio de las Grutas será una muestra del ser patagónico: mirar siempre adelante, no dejarse vencer por la dificultad y el desencuentro. Volar alto sin miedos, haciendo lo mejor para todos.

(*) Presidente de la UCR de Río Negro. Exgobernador

HORACIO MASSACCESI (*)


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