Un atentado inimaginable

Redacción

Por Redacción

COLUMNISTAS

Pakistán está, desde hace un largo rato ya, gravemente enfermo, de violencia. Es rehén del fanatismo islámico, personificado por el accionar de diversos grupos de violentos que actúan perpetrando atentados indescriptibles que no respetan siquiera los límites mínimos que deben siempre caracterizar las conductas de los seres humanos.

Entre ellos, hasta tiene su propia versión local del Talibán afgano. Por esto, la enorme crueldad de los episodios terroristas de violencia extrema que estallan, una y otra vez, en su seno.

El último de esos atentados, que ha ocurrido en Peshawar, es absolutamente de horror. Condenable a simple vista. Terroristas cobardes y desalmados, pertenecientes al Talibán, atacaron despiadadamente a una desprevenida escuela y asesinaron allí a nada menos que a 145 personas, la enorme mayoría de las cuales eran estudiantes inocentes; menores, hombres y mujeres.

Los masacraron en nombre de un presunto mandato divino, interpretado radicalmente por ellos, desde su inaceptable intransigencia humana. Y, pese a ello, hay quienes, en su ignorancia, los aplauden. Sin perjuicio de la enorme gravedad de su conducta, absolutamente reñida con la condición misma de ser humano.

La notable Premio Nobel paquistaní -ella misma víctima del horror del terrorismo- Malala, devastada ante el atentado, sólo atinó a decir: “Tengo el corazón despedazado”. Todos sentimos lo mismo, al unísono. Por ello no puede haber nunca condescendencia para el terrorismo ni para los extremismos violentos, cualquiera sea su color o evangelio. Ninguna, en ninguna parte. Más allá de los “contextos”.

Es deber de todos enfrentarlos. En todas partes. Sus masacres macabras son inaceptables. Y no tienen justificación posible. Ninguna. Para la humanidad, hay que comprenderlo, son autodestructivas, con todo lo que esto significa. No es un tema político, sino mucho más. Constituye una cuestión moral de magnitud. Lo que está en juego, en definitiva, es nada menos que la defensa de la civilización. No es poco.

Gustavo Chopitea

Analista del Grupo Agenda Internacional

Gustavo Chopitea


COLUMNISTAS

Registrate gratis

Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento

Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora