Denunció maltrato a un perro y enfrenta una causa
Primero le dieron la razón y la guarda del perro. Luego una cámara revocó la medida y pidió que devuelva el animal, que se murió. Pueden iniciarle una causa civil y una penal.
CIPOLLETTI
CIPOLLETTI (AC).- En agosto de 2012, el representante de una asociación protectora de Cipolletti denunció al dueño de un San Bernardo porque supuestamente lo mantenía en “pésimas condiciones”. Durante la instrucción, procesaron al propietario del can y le otorgaron el animal al denunciante en carácter de “depositario judicial”. Sin embargo una Cámara Criminal revocó la medida, consideró que no hubo maltrato y ordenó la restitución del cachorro. El perro se murió y ahora el demandante está en riesgo de enfrentar dos causas: una penal y otra civil.
Por denunciar un supuesto caso de maltrato animal ahora el referente de una asociación protectora de Cipolletti está involucrado en un “embrollo judicial”. El hombre, su identidad no trascendió, se presentó en la Fiscalía a fines de agosto de 2012. En su demanda, consignó que el propietario de un perro de raza San Bernardo lo tenía en “muy malas condiciones”. El can se encontraba en un espacio reducido, en un pequeño patio de cemento, mal alimentado y con una infección bucal.
Después de constatar esas condiciones, el propietario del animal fue procesado por el delito de “maltrato animal” y, como medida cautelar, funcionarios del Poder Judicial designaron en carácter de “depositario judicial” al demandante, que debía quedarse con el San Bernardo para cuidarlo, alimentarlo y hacerlo revisar por un veterinario.
El imputado apeló y una Cámara Criminal revocó el procesamiento. Con ese dictamen, en la Fiscalía pidieron el sobreseimiento del acusado. Los jueces que revisaron el fallo de primera instancia también ordenaron la restitución del perro a su dueño original pero cuando notificaron al denunciante, el referente de la protectora informó que el can se había muerto “por moquillo”. Su situación judicial ahora es complicada porque el hombre podría enfrentar dos causas, una en el fuero penal por el delito de “depositario infiel” (es decir, por no haber cumplido con sus obligaciones como depositario judicial) y otra en fuero civil por no devolverle con vida el perro a su dueño original.
La semana pasada, fuentes judiciales confirmaron que, en otra denuncia, tres empleados municipales de la perrera de Fernández Oro irán a juicio oral por la demanda que hizo una asociación protectora de animales. En esa causa se consigna que los animales no recibieron alimentos ni agua en forma periódica y no se los protegió del frío ni del sol. Esas actuaciones se iniciaron el 21 de noviembre de 2011.
CIPOLLETTI
Registrate gratis
Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento
Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora