El robo, hipótesis del crimen del Parque Central

Ángel Gustavo Mamaní salió de su casa con al menos 1.500 pesos para pagar una deuda. Ese dinero no estaba entre sus pertenencias cuando hallaron el cadáver en el paseo neuquino.

Redacción

Por Redacción

Neuquén

La reconstrucción de las últimas horas de vida de Ángel Gustavo Mamaní (33), el hombre que el sábado fue encontrado muerto en el Parque Central, afianza la hipótesis de que fue asesinado durante un asalto.

Según se supo, Mamaní salió de su casa en la calle Catriel el viernes pasado cerca de las 23. Poco antes le había contado a una de sus hermanas que tenía que pagarle una deuda a un compañero de trabajo, por lo que le pidió prestado dinero.

“Le prestó 1.500 pesos para que pague la deuda y ésa fue la última vez que lo vieron”, comentó el comisario Roberto Oviedo. Y agregó que al salir de su casa el hombre vestía acorde al frío que imperaba esa noche: llevaba una campera gris, un suéter al tono y además tenía su celular y el dinero para pagar.

Ninguno de esos elementos fueron encontrados cuando una patrulla dio con el cuerpo de Mamaní a las 7.50 del día siguiente en el sector oeste del Parque Central, justo detrás del cenotafio a los caídos de Malvinas.

La familia del joven contó que Mamaní también llevaba una cadenita bañada en oro, que no se encontró, dado que al momento de dar con él, recostado sobre una roca, no tenía su billetera ni documentos y vestía sólo una camisa. A su lado se encontró un destornillador y una caja de vino.

Pocas horas después de ser encontrado ya sin vida y con una profunda puñalada producida con un cuchillo con una hoja de un centímetro y medio de ancho en el estómago, un vecino del centro entregó en la Comisaría Primera la licencia de conducir, una tarjeta de crédito y una constancia de DNI en trámite que, aseguró, encontró tiradas.

“Son datos que abonan la teoría del homicidio en ocasión de robo”, plantearon desde la policía, en tanto que se remarcó que “se siguen analizando las cámaras de seguridad del centro en la búsqueda de nuevos datos”.

De acuerdo con los forenses, Mamaní falleció de dos y tres horas antes de ser encontrado, es decir entre las 5 y las 6 de la mañana del sábado. Por ello, los investigadores conducidos por la fiscal de Delitos Violentos, Gloria Lucero, buscan determinar qué sucedió en ese plazo de entre 6 y 7 horas, desde que salió de su casa la noche anterior.

El lunes la policía creyó haber esclarecido el caso cuando un hombre confesó el crimen de Mamaní a uno de los custodios de la terminal de ómnibus. Sin embargo, según se supo el supuesto autor sería en realidad una persona con problemas mentales que habría tomado conocimiento por los medios del crimen, sin tener ninguna relación con el mismo.

Agencia Neuquén


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