“Fiscal imputado de lavado de dinero”
En el “Río Negro” del 28 de agosto leo: “Fiscal pide indagar a madre y hermana de Nisman” y, en destacado: “Existen elementos que nos permiten aseverar que los fondos acreditados en la cuenta del banco Merrill Lynch pertenecían a Natalio Alberto Nisman”, aseveración –contundente en tanto no admite ni el uso del condicional– suscripta por Juan Pedro Zoni, fiscal federal. En el desarrollo de la nota se indica: “El fiscal federal Juan Pedro Zoni pidió ayer la declaración indagatoria de la madre y la hermana del fallecido fiscal federal Alberto Nisman en la causa que investiga maniobras de supuesto lavado de activos” y más adelante se indica que el juez interviniente, Dr. Roberto Canicoba Corral, afirmó el lunes pasado que “claramente hay lavado de dinero” en la cuenta del fallecido fiscal en Nueva York. “Es una cuenta que tiene depósitos de alrededor de 660.000 dólares, pero son a título ejemplificativo, podría haber otros depósitos más. Estos depósitos no tienen ninguna justificación ni en la actividad del fiscal ni en ninguna otra actividad extra”. Además, el juez interviniente ha hecho lugar al llamado a indagatoria de la madre y la hermana del fiscal Nisman para el 8 y 11 de este mes y embargado la totalidad de sus bienes con la posibilidad de acceder a ellos, agregando –como restricción novedosa jamás aplicada a funcionarios públicos y personas privadas a esta altura del caso– el impedimento de salir del país. Sin duda, aparece destacable la diligencia del fiscal y el juez intervinientes en el trámite de la causa que involucra a la madre y la hermana de un colega, aunque este no pueda defenderse ni alegar circunstancias atenuantes por haber aparecido muerto de un tiro preciso en su departamento de las torres Le Parc en la ciudad de Buenos Aires. En cuanto al expediente principal, del cual el precitado es un desprendimiento, todavía no se ha decretado la causa de su deceso no obstante que la ausencia de pólvora en la mano del cadáver de Nisman, que resultó luego de realizadas dos pruebas en distintos laboratorios, y el lugar donde aparece el orificio de impacto del disparo –esto es a cuatro centímetros de la oreja, más cerca de la nuca que de la sien– son datos que sin perjuicio de otros muchos que lo ratifican nos hablan de una ejecución, de un asesinato sin duda alguna. Mas, por esas trabas burocráticas de la Justicia, aún la jueza y fiscal de este asunto –no tan expeditivos como los que conocen en la cuestión de lavado– no se han expedido formalmente. No obstante, luego de 40 años de haber laborado en la Justicia en distintos ámbitos y jurisdicciones, no puede dejar de asombrarme que un asunto tan complejo como el delito de lavado de dinero haya avanzado con tanta rapidez y un simple homicidio, claro y contundente, se haya estancado luego de siete meses de acaecido el hecho. Quizás la muerte del principal imputado en el delito de lavado y la consiguiente y obvia indefensión del fiscal hayan generado la celeridad que me sorprende, aunque lo que resulta absolutamente raro es la gravedad de las restricciones impuestas a la madre y a la hermana del fiscal indefenso por óbito, en particular la que les impide salir del país; en comparación con situaciones análogas de funcionarios relevantes, me permite el atrevimiento de sostener que la balanza de la Justicia esta vez ha perdido el equilibrio. Héctor Luis Manchini, DNI 7.779.947 San Martín de los Andes
Héctor Luis Manchini, DNI 7.779.947 San Martín de los Andes
En el “Río Negro” del 28 de agosto leo: “Fiscal pide indagar a madre y hermana de Nisman” y, en destacado: “Existen elementos que nos permiten aseverar que los fondos acreditados en la cuenta del banco Merrill Lynch pertenecían a Natalio Alberto Nisman”, aseveración –contundente en tanto no admite ni el uso del condicional– suscripta por Juan Pedro Zoni, fiscal federal. En el desarrollo de la nota se indica: “El fiscal federal Juan Pedro Zoni pidió ayer la declaración indagatoria de la madre y la hermana del fallecido fiscal federal Alberto Nisman en la causa que investiga maniobras de supuesto lavado de activos” y más adelante se indica que el juez interviniente, Dr. Roberto Canicoba Corral, afirmó el lunes pasado que “claramente hay lavado de dinero” en la cuenta del fallecido fiscal en Nueva York. “Es una cuenta que tiene depósitos de alrededor de 660.000 dólares, pero son a título ejemplificativo, podría haber otros depósitos más. Estos depósitos no tienen ninguna justificación ni en la actividad del fiscal ni en ninguna otra actividad extra”. Además, el juez interviniente ha hecho lugar al llamado a indagatoria de la madre y la hermana del fiscal Nisman para el 8 y 11 de este mes y embargado la totalidad de sus bienes con la posibilidad de acceder a ellos, agregando –como restricción novedosa jamás aplicada a funcionarios públicos y personas privadas a esta altura del caso– el impedimento de salir del país. Sin duda, aparece destacable la diligencia del fiscal y el juez intervinientes en el trámite de la causa que involucra a la madre y la hermana de un colega, aunque este no pueda defenderse ni alegar circunstancias atenuantes por haber aparecido muerto de un tiro preciso en su departamento de las torres Le Parc en la ciudad de Buenos Aires. En cuanto al expediente principal, del cual el precitado es un desprendimiento, todavía no se ha decretado la causa de su deceso no obstante que la ausencia de pólvora en la mano del cadáver de Nisman, que resultó luego de realizadas dos pruebas en distintos laboratorios, y el lugar donde aparece el orificio de impacto del disparo –esto es a cuatro centímetros de la oreja, más cerca de la nuca que de la sien– son datos que sin perjuicio de otros muchos que lo ratifican nos hablan de una ejecución, de un asesinato sin duda alguna. Mas, por esas trabas burocráticas de la Justicia, aún la jueza y fiscal de este asunto –no tan expeditivos como los que conocen en la cuestión de lavado– no se han expedido formalmente. No obstante, luego de 40 años de haber laborado en la Justicia en distintos ámbitos y jurisdicciones, no puede dejar de asombrarme que un asunto tan complejo como el delito de lavado de dinero haya avanzado con tanta rapidez y un simple homicidio, claro y contundente, se haya estancado luego de siete meses de acaecido el hecho. Quizás la muerte del principal imputado en el delito de lavado y la consiguiente y obvia indefensión del fiscal hayan generado la celeridad que me sorprende, aunque lo que resulta absolutamente raro es la gravedad de las restricciones impuestas a la madre y a la hermana del fiscal indefenso por óbito, en particular la que les impide salir del país; en comparación con situaciones análogas de funcionarios relevantes, me permite el atrevimiento de sostener que la balanza de la Justicia esta vez ha perdido el equilibrio. Héctor Luis Manchini, DNI 7.779.947 San Martín de los Andes
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