Mueren tres guardias en base aérea hindú
PATHANKOT, India (AFP).- El asalto a una base aérea estratégica india cercana a la frontera con Pakistán por parte de presuntos islamistas terminó ayer con un saldo de tres oficiales de seguridad muertos, poniendo a prueba el frágil acercamiento entre Nueva Delhi e Islamabad. El ataque comenzó cuando varios atacantes, vestidos de uniforme, se infiltraron en la base de Pathankot, en el estado de Punjab (norte de la India). Empezó entonces un enfrentamiento con las fuerzas de seguridad indias y en él murieron al menos cuatro de los asaltantes. “Hemos encontrado cuatro cuerpos y buscamos otros” dijo a la AFP un alto responsable de la policía local, H.S. Dhillon. Según un militar, las fuerzas indias también buscaban eventuales explosivos dejados por los atacantes. La base tiene una gran importancia estratégica, al albergar decenas de aviones de combate y estar situada a apenas 50 km de Pakistán. Este ataque se produce una semana después de una visita sorpresa del primer ministro indio, Narendra Modi, a Pakistán –la primera de un jefe de gobierno indio en diez años– y amenaza con dañar el inicio de entendimiento entre las dos potencias nucleares. Modi, de visita en la ciudad de Mysore (sur), respondió al ataque por Twitter: “Enemigos de la humanidad que no pueden soportar que India progrese, esos elementos atacaron Pathankit”. Pakistán condenó el asalto, calificándolo de “acto terrorista”. “En el espíritu de buena voluntad creado por las recientes conversaciones de alto nivel entre ambos países, Pakistán sigue comprometido en ser un socio de India (…) para eliminar la amenaza terrorista en nuestra región”, declaró el ministerio de Relaciones Exteriores.
AP
PATHANKOT, India (AFP).- El asalto a una base aérea estratégica india cercana a la frontera con Pakistán por parte de presuntos islamistas terminó ayer con un saldo de tres oficiales de seguridad muertos, poniendo a prueba el frágil acercamiento entre Nueva Delhi e Islamabad. El ataque comenzó cuando varios atacantes, vestidos de uniforme, se infiltraron en la base de Pathankot, en el estado de Punjab (norte de la India). Empezó entonces un enfrentamiento con las fuerzas de seguridad indias y en él murieron al menos cuatro de los asaltantes. “Hemos encontrado cuatro cuerpos y buscamos otros” dijo a la AFP un alto responsable de la policía local, H.S. Dhillon. Según un militar, las fuerzas indias también buscaban eventuales explosivos dejados por los atacantes. La base tiene una gran importancia estratégica, al albergar decenas de aviones de combate y estar situada a apenas 50 km de Pakistán. Este ataque se produce una semana después de una visita sorpresa del primer ministro indio, Narendra Modi, a Pakistán –la primera de un jefe de gobierno indio en diez años– y amenaza con dañar el inicio de entendimiento entre las dos potencias nucleares. Modi, de visita en la ciudad de Mysore (sur), respondió al ataque por Twitter: “Enemigos de la humanidad que no pueden soportar que India progrese, esos elementos atacaron Pathankit”. Pakistán condenó el asalto, calificándolo de “acto terrorista”. “En el espíritu de buena voluntad creado por las recientes conversaciones de alto nivel entre ambos países, Pakistán sigue comprometido en ser un socio de India (...) para eliminar la amenaza terrorista en nuestra región”, declaró el ministerio de Relaciones Exteriores.
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