Juicio a los narcos: gran parte de la investigación está basada en escuchas

Redacción

Por Redacción

ROCA (AR).- En una nueva audiencia del juicio a los once sospechosos de integrar una banda de narcotraficantes se contó en detalle cómo funcionaba la red de relaciones entre los procesados, los roles que ocupaban cada uno dentro de la organización. Paralelamente se reconoció que gran parte de la investigación estuvo apoyada en las escuchas telefónicas. En la reanudación del juicio, en el que están siendo juzgados cuatro hombres y una mujer colombiana, además de un dominicano (todos residentes en Buenos Aires), cuatro argentinos y un chileno (los cinco con domicilios en Bariloche), hubo desfile de testigos. Tres declararon vía teleconferencia desde Bariloche y otros tres en el Juzgado Federal donde se lleva a cabo el juicio. El testimonio más jugoso fue el de una oficial mayor de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA), que estuvo desde el inicio de la investigación, participó de algunos de los procedimientos, pero que basó gran parte de su trabajo en las escuchas telefónicas durante unos ocho meses. Contó que las primeras escuchas vincularon a Juan Bonich con Cristian Novelli en la venta de estupefacientes, y luego a éstos con Facundo Fernández Quinteros y a su vez con David Vanegas Ruiz, quien sería la mano de derecha de Diego Fernando “Mono” Aranaga Rodríguez, quien está sospechado de ser el líder de la organización. En una de las escuchas advirtió una comunicación en la que se comprobaba la relación entre el “Mono” y Marcos Jasinski, quien manejó un auto del supuesto líder de la banda desde Buenos Aires hasta Bariloche. La mujer también vinculó a Orlando Guzmán Sepúlveda, Rubén Darío Guarnizo Martínez, y el dominicano Raúl Romero Arias. Contó que a través de las escuchas descubrieron que miembros de la organización buscaban “jugadores” presumiblemente para transportar la droga, hablaban del “proyecto”, de las “nenas” (las plantas de marihuana), de “milanta” (mil pesos, el valor de las tizas de cocaína), de las “pizzas calentitas, recién salidas del horno”, de las “recargas”. Todos datos que llevaron a los investigadores a concluir que estaban frente a una banda que producía, traficaba y vendía droga. Los abogados de los acusados la indagaron en profundidad sobre su función a lo largo de la investigación y cuando le consultaron si en los trabajos de campo habían presenciado algún acto de comercialización de estupefacientes entre los procesados o se había secuestrado ropas o sobre impregnados con droga, dijo que no.


ROCA (AR).- En una nueva audiencia del juicio a los once sospechosos de integrar una banda de narcotraficantes se contó en detalle cómo funcionaba la red de relaciones entre los procesados, los roles que ocupaban cada uno dentro de la organización. Paralelamente se reconoció que gran parte de la investigación estuvo apoyada en las escuchas telefónicas. En la reanudación del juicio, en el que están siendo juzgados cuatro hombres y una mujer colombiana, además de un dominicano (todos residentes en Buenos Aires), cuatro argentinos y un chileno (los cinco con domicilios en Bariloche), hubo desfile de testigos. Tres declararon vía teleconferencia desde Bariloche y otros tres en el Juzgado Federal donde se lleva a cabo el juicio. El testimonio más jugoso fue el de una oficial mayor de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA), que estuvo desde el inicio de la investigación, participó de algunos de los procedimientos, pero que basó gran parte de su trabajo en las escuchas telefónicas durante unos ocho meses. Contó que las primeras escuchas vincularon a Juan Bonich con Cristian Novelli en la venta de estupefacientes, y luego a éstos con Facundo Fernández Quinteros y a su vez con David Vanegas Ruiz, quien sería la mano de derecha de Diego Fernando “Mono” Aranaga Rodríguez, quien está sospechado de ser el líder de la organización. En una de las escuchas advirtió una comunicación en la que se comprobaba la relación entre el “Mono” y Marcos Jasinski, quien manejó un auto del supuesto líder de la banda desde Buenos Aires hasta Bariloche. La mujer también vinculó a Orlando Guzmán Sepúlveda, Rubén Darío Guarnizo Martínez, y el dominicano Raúl Romero Arias. Contó que a través de las escuchas descubrieron que miembros de la organización buscaban “jugadores” presumiblemente para transportar la droga, hablaban del “proyecto”, de las “nenas” (las plantas de marihuana), de “milanta” (mil pesos, el valor de las tizas de cocaína), de las “pizzas calentitas, recién salidas del horno”, de las “recargas”. Todos datos que llevaron a los investigadores a concluir que estaban frente a una banda que producía, traficaba y vendía droga. Los abogados de los acusados la indagaron en profundidad sobre su función a lo largo de la investigación y cuando le consultaron si en los trabajos de campo habían presenciado algún acto de comercialización de estupefacientes entre los procesados o se había secuestrado ropas o sobre impregnados con droga, dijo que no.

Registrate gratis

Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento

Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora