“Nunca más, ni un derecho menos”
El equipo Pastoral Social del Obispado de Neuquén, al unirnos a la conmemoración del 40 aniversario de la criminal dictadura militar que padecimos los argentinos, sentimos el deber de compartir estas reflexiones: 40 años que como pueblo seguimos esperando toda la justicia necesaria para que sea posible una auténtica paz. 40 años que intentamos acompañar a la sociedad que sigue reclamando que los derechos humanos, tan mencionados en muchos discursos, sobre todo oficiales, sean una realidad en la vida de todos y cada uno de los habitantes de nuestro suelo patrio, para que las posibilidades personales familiares y sociales para toda persona sean el pan de cada día que alimente un estilo de vida que asegure dignidad para todos. 40 años en que seguimos recibiendo luz de nuestras Madres de Plaza de Mayo, que iluminan la senda por la cual queremos andar quienes nos sentimos comprometidos con la vida. 40 años en que tantos hombres y mujeres, familiares o no de las víctimas del terrorismo de Estado argentino nos ayudan a no bajar los brazos, a creer que la vida en libertad, justicia y dignidad es posible, que vale la pena reclamar por lo que es justo para todos porque eso nos hace más y mejores personas. A 40 años del golpe genocida, cuando el cielo de la patria vuelve a hacer aparecer negros nubarrones de un proyecto político neoliberal que asegura tormentas que volverán a descargarse sobre los sectores populares de la república. Como seguidores del Dios de la vida, que siempre prefiere a los que menos pueden vivir, junto a todos los que aman la verdad y la justicia, nos abrazamos a la memoria de este pueblo que no quiere olvidar para no volver a ser crucificado, y todos juntos clamamos “Nunca más”. Un nunca más que hoy también quiere decir “Ni un derecho menos”. P/Equipo Pastoral Social Obispado de Neuquén Carla Madaschi Andrés Rebolledo Siguen firmas
P/Equipo Pastoral Social Obispado de Neuquén Carla Madaschi Andrés Rebolledo
El equipo Pastoral Social del Obispado de Neuquén, al unirnos a la conmemoración del 40 aniversario de la criminal dictadura militar que padecimos los argentinos, sentimos el deber de compartir estas reflexiones: 40 años que como pueblo seguimos esperando toda la justicia necesaria para que sea posible una auténtica paz. 40 años que intentamos acompañar a la sociedad que sigue reclamando que los derechos humanos, tan mencionados en muchos discursos, sobre todo oficiales, sean una realidad en la vida de todos y cada uno de los habitantes de nuestro suelo patrio, para que las posibilidades personales familiares y sociales para toda persona sean el pan de cada día que alimente un estilo de vida que asegure dignidad para todos. 40 años en que seguimos recibiendo luz de nuestras Madres de Plaza de Mayo, que iluminan la senda por la cual queremos andar quienes nos sentimos comprometidos con la vida. 40 años en que tantos hombres y mujeres, familiares o no de las víctimas del terrorismo de Estado argentino nos ayudan a no bajar los brazos, a creer que la vida en libertad, justicia y dignidad es posible, que vale la pena reclamar por lo que es justo para todos porque eso nos hace más y mejores personas. A 40 años del golpe genocida, cuando el cielo de la patria vuelve a hacer aparecer negros nubarrones de un proyecto político neoliberal que asegura tormentas que volverán a descargarse sobre los sectores populares de la república. Como seguidores del Dios de la vida, que siempre prefiere a los que menos pueden vivir, junto a todos los que aman la verdad y la justicia, nos abrazamos a la memoria de este pueblo que no quiere olvidar para no volver a ser crucificado, y todos juntos clamamos “Nunca más”. Un nunca más que hoy también quiere decir “Ni un derecho menos”. P/Equipo Pastoral Social Obispado de Neuquén Carla Madaschi Andrés Rebolledo Siguen firmas
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