Federal A: triunfazo Naranja en cancha de Independiente
Deportivo Roca se plantó con firmeza en cancha del Rojo y cosechó tres puntos clave para cortar la mala racha. Los goles llegaron desde atrás: Roberti y Valenzuela, la salvación roquense.
Con el cuchillo entre los dientes, como se juegan los clásicos. Así salió Deportivo Roca (7) a La Chacra, y así se llevó tres puntos de oro para afrontar de la mejor manera la doble jornada que se le viene como local.
El Naranja derrotó por 2-1 a Independiente de Neuquén (7) como visitante y volvió a demostrar que fuera de casa es un equipo que puede generar más de una molestia.
Fue un encuentro muy parejo, con más tramos de roce y pelotazos que de juego propiamente dicho. Sin embargo, en ese contexto, Roca tuvo momentos de lucidez que asustaron a la defensa local, sobre todo en el arranque de la primera parte.
El cuarto de hora inicial tuvo a un Naranja preparado para cortar rápido y salir de contra, y así le generó varios dolores de cabeza a Independiente.
Durante este rato, Lautaro Villegas asomó como la gran esperanza del Rojo. Asociado con Ávila, tuvo arranques interesantes, pero chocó con la firmeza de la defensa visitante. En la vereda opuesta, los hilos eran manejados por Lincopán y Prioreschi, aunque el desequilibrio llegaba en pies de Kevin Guajardo.
Fue a partir de los 35 que el trámite cambió. Primero, porque Paniccia tuvo dos bloqueos claves ante Dómini (tiro libre) y Abayián (un cabezazo esquinado). Y después, porque el equipo de Laspada respondió con un disparo lejano de Lincopán.
El descanso llegó en un buen momento y trajo novedades para el complemento, porque de golpe llegaron todos los goles.
Primero, a los 4, la apertura del marcador para el Rojo. Fue Mauricio Villa el encargado de estampar el 1-0 con un sutil remate de emboquillada ante la duda de Paniccia, que quedó a mitad de camino. Era ventaja merecida, si no por juego, porque el local ya había avisado con dos chances en los primeros instantes.
Sin embargo, Roca se repuso rápido. Comenzó, a los 14, con la vieja fórmula de “dos cabezazos en el área son gol”: centro de Prioreschi, remate de arriba de Aguirre y réplica de Roberti de frente al arco para asegurar el 1-1.
Y luego, a los 18, con un tiro libre que Valenzuela remató con maestría para poner bien abajo contra el palo derecho de Pontet.
Los pelotazos y el esfuerzo del Rojo no bastaron para revertir la historia. Roca se plantó firme atrás, sacó todo lo que le tiraron y volvió a llevarse un triunfo clave de un territorio complicado. Y ahora, piensa en ganar en casa.
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