La única verdad es la vida
Como mujeres de distintas iglesias cristianas reafirmamos el valor de la vida humana en todas sus etapas de desarrollo y exigimos al Estado que cumpla con su deber de proteger al más indefenso. Sabemos de las dificultades que tantas pasan al encontrarse ante un embarazo no buscado ni deseado, especialmente cuando viven una situación de vulnerabilidad económica, social o emocional, pero sabemos que el aborto no es la solución ni la ayuda que necesitan. Por el contrario, proponer la eliminación del recién concebido, de sus hijos, como la mejor forma de ayudarlas evidencia el fracaso como sociedad y el desprecio por la vida del hijo y de la madre. Estamos convencidas de que, como sociedad, necesitamos organizarnos para brindarles a estas mujeres las mejores opciones para salir adelante junto a sus hijos y debemos poner todos los recursos humanos y económicos al servicio de una sociedad más justa e inclusiva, sin descartar al más pobre, sino privilegiando los esfuerzos para que toda vida pueda desarrollarse con dignidad.
Celia M. Sáez Carrasco
Mesa de Mujeres Cristianas de Neuquén
DNI 92.353.091
Siguen más firmas
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Como mujeres de distintas iglesias cristianas reafirmamos el valor de la vida humana en todas sus etapas de desarrollo y exigimos al Estado que cumpla con su deber de proteger al más indefenso. Sabemos de las dificultades que tantas pasan al encontrarse ante un embarazo no buscado ni deseado, especialmente cuando viven una situación de vulnerabilidad económica, social o emocional, pero sabemos que el aborto no es la solución ni la ayuda que necesitan. Por el contrario, proponer la eliminación del recién concebido, de sus hijos, como la mejor forma de ayudarlas evidencia el fracaso como sociedad y el desprecio por la vida del hijo y de la madre. Estamos convencidas de que, como sociedad, necesitamos organizarnos para brindarles a estas mujeres las mejores opciones para salir adelante junto a sus hijos y debemos poner todos los recursos humanos y económicos al servicio de una sociedad más justa e inclusiva, sin descartar al más pobre, sino privilegiando los esfuerzos para que toda vida pueda desarrollarse con dignidad.
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