Desidia frente a la enfermedad celíaca

Redacción

Por Redacción

Mi hija de 14 años de edad, celíaca diagnosticada desde el año y medio de vida, llegó este domingo de los Juegos Evita realizados en Mar del Plata, después de 12 horas de viaje sin comer. Sabiendo las autoridades y responsables de su condición, no sólo no le llevaron vianda, sino que tampoco habían previsto su almuerzo, razón por la cual se la llevaron sola a comer a otro lugar. En total pasó 17 horas sin alimento viendo como les repartían facturas y más tarde bandejas con la cena a sus compañeros, y ante su petición de bajar a comprar algo recibió una negativa. Quiero aclarar que tenía la documentación médica correspondiente, que hay una ley celíaca que debe cumplirse y que con total desidia confié a mi hija al Estado rionegrino, que se desentendió de ella. Dejar a una menor 17 horas sin alimento en un momento en que una vianda sin TACC se soluciona fácilmente es someterla no sólo a la discriminación y estigmatización por una enfermedad crónica, sino también a malos tratos por parte de un Estado que debía garantizar su bienestar. El Ministerio de Educación y el de Deportes faltaron a sus responsabilidades e incumplieron una ley nacional a la que esta provincia adhiere.

Angélica Alegre Permuy

DNI 24.153.317

Angélica Alegre Permuy

DNI 24.153.317


Mi hija de 14 años de edad, celíaca diagnosticada desde el año y medio de vida, llegó este domingo de los Juegos Evita realizados en Mar del Plata, después de 12 horas de viaje sin comer. Sabiendo las autoridades y responsables de su condición, no sólo no le llevaron vianda, sino que tampoco habían previsto su almuerzo, razón por la cual se la llevaron sola a comer a otro lugar. En total pasó 17 horas sin alimento viendo como les repartían facturas y más tarde bandejas con la cena a sus compañeros, y ante su petición de bajar a comprar algo recibió una negativa. Quiero aclarar que tenía la documentación médica correspondiente, que hay una ley celíaca que debe cumplirse y que con total desidia confié a mi hija al Estado rionegrino, que se desentendió de ella. Dejar a una menor 17 horas sin alimento en un momento en que una vianda sin TACC se soluciona fácilmente es someterla no sólo a la discriminación y estigmatización por una enfermedad crónica, sino también a malos tratos por parte de un Estado que debía garantizar su bienestar. El Ministerio de Educación y el de Deportes faltaron a sus responsabilidades e incumplieron una ley nacional a la que esta provincia adhiere.

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