A 16 DIAS DE LAS ELECCIONES La posibilidad de fraude se instala en la campaña 11-4-03

Redacción

Por Redacción

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Duhalde, ni bien arribó de España, salió a desacreditar los dichos de los candidatos que hablan de fraude. «La transparencia está garantizada». La posibilidad de que se cometa fraude en las elecciones generales del próximo 27 de abril se instaló de lleno como tema de campaña entre los candidatos presidenciales, aunque el gobierno de Duhalde desestimó las denuncias en ese sentido. A su vez, para reforzar esa línea, anunciaron que vendrán tres observadores de la OEA para «observar» el proceso electoral. De vuelta en la Argentina tras su visita al Vaticano y Madrid, Duhalde advirtió que «las cosas que se dicen son dichos de candidatos, algunos de ellos porque no pueden juntar fiscales y otros porque expresan su inseguridad». El jefe del Estado aseguró entonces que el día de la elección se tomarán «todos los recaudos para evitar cualquier tipo de dificultades», como las que advirtió, por caso, la candidata a presidente del ARI, Elisa Carrió, quien vaticinó que habrá un «fraude cruzado» entre sus rivales justicialistas. «Esto va a ser violento porque antes era uno sólo el que hacía fraude, pero como ahora son tres del mismo sector, que se conocen las mañas, la pelea va a ser de fraude cruzado», afirmó la actual diputada en referencia a Carlos Menem, Néstor Kirchner y Adolfo Rodríguez Saá. Pero la réplica a Carrió no tardó en llegar, sobre todo por sus declaraciones en las que dijo que se va a llegar al 25 de mayo sin saber quien es el Presidente: el jefe de Gabinete, Alfredo Atanasof, calificó de «irresponsabilidad» hacer esas afirmaciones. Atanasof manifestó su «alarma» por «los candidatos que instalan sospechas de fraude porque las encuestas no los favorecen. Es una irresponsabilidad, no se puede jugar con la transparencia de los comicios -continuó. Si tienen algo que denunciar, que lo hagan ante la Justicia». Duhalde precisó, a su vez, que además del ensayo electoral del domingo -en el que él mismo participará-, el Gobierno va a invitar a que «cada uno de los candidatos tengan académicos en materia informática para garantizar que esta elección sea la culminación de una transición que se ha propuesto entregar el 25 de mayo». El Presidente minimizó las denuncias de fraude, al señalar que los candidatos «están en campaña», y volvió a ratificar que el Gobierno «garantizará que sean transparentes». Remarcó, en tal sentido, que como «hay muchos candidatos que no pueden contar con 75 mil fiscales» el día de la elección, tomó la decisión de pagarle 100 pesos a los presidentes y vicepresidentes de mesa para que controlen el comicio. Llamativamente, el postulante por el Frente para la Victoria, Néstor Kirchner, bendecido por el oficialismo, dijo no tener «ni fuerzas ni elementos tremendamente probatorios para desmentir o afirmar» los rumores sobre la desconfianza de algunos sectores en el ministro del Interior, Jorge Matzkin, por considerarlo cercano al menemismo. Según indican esas versiones, las sospechas fueron deslizadas por algunos comandos de campaña, incluido el del gobernador patagónico, a raíz de la supuesta empatía que con Menem tiene Matzkin -responsable de asegurar la transparencia del acto eleccionario- y el titular de la SIDE, Miguel Angel Toma. El subsecretario del Interior, Cristian Ritondo, afirmó, por su parte, que «no hay ninguna posibilidad» de que se postergue la fecha del ballottage, prevista para el 18 de abril, si se producen impugnaciones judiciales en la primera vuelta del 27 de abril. «Si hay impugnaciones, el Código Electoral establece que hay diez días para que la justicia la resuelva después de la primera vuelta y cinco días después del ballottage», resaltó Ritondo, en una conferencia de prensa en la Casa Rosada. El funcionario dijo que es «una irresponsabilidad cívica» denunciar posibles fraudes en las elecciones presidenciales sin aportar pruebas concretas.

EE. UU. confía en la democracia

El embajador saliente de los Estados Unidos en la Argentina, James Walsh, aseguró ayer que su sucesor, Lino Gutiérrez, tiene «toda la confianza del mundo» en que las próximas elecciones se «van a completar dentro del margen normal de la democracia» y estimó que aquí hubo una «sobrerreacción» a las declaraciones del diplomático formuladas en el Senado norteamericano. Por otra parte, aseguró que las empresas de ese origen establecidas en la Argentina permanecerán «en los tiempos buenos y en los tiempos malos», porque «los socios buenos no se van del país cuando la cosa no anda muy bien, se quedan y hacen lo posible para superar la crisis». Consultado sobre las dudas que expresó Gutiérrez en el Capitolio en torno al proceso electoral argentino, Walsh consideró que sus palabras fueron objeto de una «sobrerreacción». «Yo lo conozco al embajador Gutiérrez y le puedo asegurar que, a mi juicio, dijo todo lo contrario: que tenía toda la confianza del mundo en que las elecciones argentinas se iban a completar dentro del margen normal de la democracia en Argentina». La semana pasada, al trascender por la prensa las presuntas reservas expresadas por Gutiérrez sobre los comicios, el ministro del Interior, Jorge Matzkin, no ocultó su malestar. «Todavía no llegó (al país) y ya opina de asuntos internos… Macanudo, el hombre», aseveró. (DYN)

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