A diez años, reactivan la búsqueda de Ávalos

La restante, que lo habrían sacado del boliche en una camioneta.

Por Redacción

guillermo elía

guillermoelia@rionegro.com.ar

NEUQUÉN (AN).- El vienes se cumplen diez años de la desaparición del estudiante de Economía de la UNC Sergio Ávalos y el fiscal Maximiliano Breide Obeid confió que reactivó la causa y que trabaja sobre tres líneas de investigación con cierta celeridad, porque en dos años prescribe la acción penal.

Sergio desapareció el 14 de junio de 2003. Por última vez sus compañeros lo vieron a las 7 en el boliche Las Palmas. A partir de ahí se inició una larga investigación que incluyó varios allanamientos al boliche, rastrillajes en la barda, los ríos y sus riberas. Se buscó en piletas de oxidación, baldíos, el basural, chacras y en el Chocón. Se siguió cuanta pista se pudo obtener, pero sin resultado.

En noviembre del 2012 la fiscal Sandra González Taboada, que estuvo a cargo de la causa desde el comienzo dejó la fiscalía de Graves Atentados contra las Personas (GAP) para asumir la Fiscalía de Cámara de Zapala y se fue lamentando no haber podido dar una respuesta a la familia del joven.

El caso lo heredó Breide Obeid, quien en una entrevista con “Río Negro” contó que la búsqueda estaba “estancada” y tuvo que reactivarla debido a que “en diciembre llegó un testigo que refirió haber escuchado en boca de otra persona que Sergio se encontraba fuera del boliche, cuando lo abordó un sujeto que le pegó un ladrillazo en la cabeza, le robaron 30 pesos y tras asesinarlo lo enterraron en una zona de El Chocón”.

Breide Obeid repasó los 11 cuerpos y 2.200 fojas que componen la causa y retomó la línea del robo seguido de homicidio.

“En el avance de la investigación, que incluyó escuchas telefónicas, se detectó cierto desacople en la versión y situaciones que no cerraban. Fuimos a buscar a la persona que sería el testigo presencial y negó todo. A pesar de eso seguimos investigando, aunque parece que todo fue una fabulación, al menos sirvió para reactivar la búsqueda”, aclaró el fiscal.

Advirtió que hay una recompensa de 100.000 pesos vigente para quien brinde datos ciertos del paradero de Ávalos y se puede llamar al 0800-999 7654 en forma gratuita.

“En el repaso vimos que la mayor parte de la investigación se circunscribió al interior del local, donde lo vieron por última vez sus compañeros. A partir de ahí hay una gran laguna sobre lo que le sucedió a Sergio. Diez años después comenzamos a llamar a las personas que estaban afuera del boliche para que cuenten qué vieron”, explicó.

“Del expediente principal surge una línea, en investigación, que tiene que ver con una llamada misteriosa de una persona que dijo ser una viuda negra, de Bahía Blanca, y que con Sergio se les había ido la mano”, reveló.

Esta línea está vigente desde el primer mes de la investigación, lo que aviva está versión es una llamada telefónica que se habría hecho años atrás al Hospital Regional Castro Rendón donde un policía, que hoy revista como comisario, atendió a la mujer que daba como ubicación del cuerpo de Ávalos la Isla Jordán de Cipolletti.

La tercera línea de investigación también deviene de los orígenes de la causa y da cuenta de una camioneta que salió del local y en cuyo interior iba Ávalos, probablemente en estado de inconsciencia.

Esta línea lleva a la hipótesis de un incidente dentro del local, donde el estudiante habría visto algo, y vincula al personal de seguridad, entre los cuales había cinco policías adicionales y 10 militares.

Un dato reciente que alimenta esta hipótesis es que Patricio Sesnich, administrador del boliche al momento de la desaparición de Ávalos, fue detenido en noviembre del 2012 sindicado como cabecilla de una banda que se dedicaba a realizar cobranzas mediante aprietes y extorsiones.