A juicio imputados en el robo a comerciante
El hecho ocurrió el año pasado en Viedma y tuvo gran repercusión por el uso de armas, la participacipación de varios asaltantes y la muerte de uno de ellos.
Judiciales
Elevan a juicio un robo calificado ocurrido en esta capital que tuvo una gran repercusión por la violencia empleada que provocó la muerte de uno de los asaltantes.
Aquella madrugada del seis de mayo del año pasado Sergio Dato, propietario de una heladería, logró milagrosamente darse a la fuga a pesar de ser blanco de una serie de disparos, varios de los cuales dejaron huellas en su camioneta.
Cuatro son los procesados con prisión preventiva por los delitos de “homicidio en ocasión de robo en concurso ideal con homicidio en grado de tentativa, robo en grado de tentativa doblemente calificado por acometimiento con el uso de arma de fuego, por haber sido cometido en lugar poblado y en banda, en concurso real con la co-portación de un arma de fuego de uso civil y de guerra; coacción agravada por el uso de arma y daño en concurso real”.
No obstante el juez penal Favio Igoldi elevó la causa a juicio respecto de los imputados Jorge Luis Estevanacio y Nicolás Rubén Quintero. En tanto continúa la instrucción en relación a Fernando Javier Bustos y David León Belmar, quienes fueron recapturados recientemente tras haberse fugado de la Alcaida local.
Para el juez en la investigación judicial quedó acreditado que Estevanacio, Quintero, Bustos, Belmar y Damián Héctor Salvo -quien murió al ser alcanzado por una de las balas que dirigían a Dato- fueron quienes aquella madrugada habrían intentado apoderarse de bienes ajenos propiedad del comerciante a quien atacaron en la puerta de su casa. Allí arribaron en un Falcon presuntamente conducido por Estevanacio.
Previamente Quintero y Salvo habrían coordinado la acción y convocado luego a los restantes. El aporte de Estevanacio habría consistido en proveer el vehículo para trasladarlos al lugar y esperarlos para sacarlos de la zona, mientras que Quintero, Bustos, Salvo y León Belmar habrían sido los encargados del acometimiento directo. En ese marco siguieron a Dato desde la heladería ubicada en el radio céntrico viedmense hasta su casa que se levanta en un barrio a unas 30 cuadras del comercio.
Allí y antes que descendiera de la camioneta comenzaron a dispararle “con la intención de quitarle la vida”, mientras Dato realizaba una maniobra evasiva dándose a la fuga. Siete disparos impactaron en la camioneta y uno en el cráneo de Salvo provocándole la muerte.
DeViedma