“A mi Bariloche”
A mi Bariloche, mi pueblo elegido, tierra dividida, el huinca y el indio, gomas que se queman, tiros que se pierden en la oscura noche de barrios que sufren, un sector enorme que fue excluido para preservar una foto hueca de lagos y nieve, de montañas altas que tapen la triste verdad de un pueblo que sufre. Estalla en los barrios de nuestra ciudad la bronca oprimida, una voz quebrada, nunca escuchada en todo este tiempo. El pueblo se asusta, la nieve se tiñe con toda la sangre de pobres vencidos, del que menos tiene. No son mal nacidos, son hombres dolidos, quebrados en su interno sueño de sentirse plenos en tanta mentira. Se pierde la idea de un mundo divino, no cierres los ojos, ya no tiene caso, suenan los disparos, un sector enorme –dolido y quebrado– reafirma el destierro, la desigualdad vivida en el bello pueblo. Mi plegaria al cielo: que todo se encauce, encontrar la vuelta, que no se rebalse, entender la idea de que nadie es culpable, todos lo sufrimos en un mundo autista y también distante. Que no corra sangre, antes encontrarnos en la mesa neutra que nunca tuvimos y poder hablarte. Calmar la ansiedad y que nuestros niños ya no sufran más por tanto delirio. Rezo por la paz de tantos hermanos, que agitados siguen metidos en líos, un dolor que sangra, un lamento fuerte que desgarra el alma. Me resuena todo a un mundo perdido, sin eje, girando sin ningún sentido. ¿Parará el hombre su ciega carrera? ¿Sentirá en silencio, un día de estos, lo que se produce por andar tan ciego? Que la luz descubra el sendero oculto donde todos juntos, un día cualquiera, entre los destellos de una luna nueva seguro en silencio nos encontraremos. Roberto Savasta, DNI 14.251.572 Bariloche
Roberto Savasta, DNI 14.251.572 Bariloche