«A mí no me joden»
La llegada del avión Cessna 750 que aterrizó al aeroparque el sábado pasado a las 2:30 de la madrugada fue muy confusa y cargada de agresiones.
La revista Noticias detalla que lejos de lo que menciona el comunicado oficial de Enarsa en el que se dice que «…uno de los pasajeros venezolanos apellidado Antonini Wilson reconoció ser su propietario (hablando del maletín con los 800.000 dólares) y sin poner reparo alguno accedió a que se revise su contenido…», los testigos de la escena en aeroparque aseguran que Claudio Uberti increpó en forma desmesurada a los empleados de la Aduana para que no controlen el equipaje que contenía los fajos de dólares que estaban en poder de Wilson. «A mí no me joden. Si no les gusta, chúpenle la pija a De Vido» fueron los dichos de Uberti según Noticias luego de la insistencia de los funcionarios de Aduana para que se abriera el maletín.
María Luján Telpuk, una de las funcionarias de Aduana, fue por más y ordenó «revisemos y hagamos un acta o todos van presos». Antonini reconoció que en el maletín había dinero e intentó sobornarlos. Con las «cartas sobre la mesa», Telpuk llamó a un superior del área y confiscaron la valija con el dinero.
Detrás de la brutalidad explícita del caso, asoma un oscuro «modus operandi» con negocios no del todo claros entre Buenos Aires y Caracas, de donde había partido el jet alquilado que transportó a la comitiva argentina y venezolana, y que preanunciaba la visita oficial que hizo el presidente Hugo Chávez a la familia Kirchner.
La llegada del avión Cessna 750 que aterrizó al aeroparque el sábado pasado a las 2:30 de la madrugada fue muy confusa y cargada de agresiones.
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