Caminar 30 minutos o hacer 10.000 pasos: qué dice la ciencia sobre cuál de las dos opciones aporta más beneficios

Caminar 30 minutos al día y hacer 10.000 pasos diarios son dos de las recomendaciones más populares para mantenerse activo. Pero ¿cuál ofrece mayores beneficios para la salud? Esto es lo que muestran los estudios científicos sobre la actividad física, la prevención de enfermedades y la longevidad.

Redacción

Por Redacción

Caminar es una de las formas más simples y efectivas de hacer actividad física. No requiere equipamiento especial, puede realizarse a cualquier edad y aporta beneficios al corazón, los músculos, el cerebro y la salud mental.

Sin embargo, existe un debate que se repite con frecuencia: ¿es mejor proponerse caminar durante 30 minutos al día o intentar llegar a los famosos 10.000 pasos? La respuesta no es tan sencilla y la ciencia tiene algunas claves para entender cuál de las dos opciones puede ser más conveniente.

¿De dónde salió el objetivo de los 10.000 pasos?


Aunque muchas personas creen que se trata de una recomendación médica, el objetivo de 10.000 pasos diarios nació en Japón durante la década de 1960 como parte de una campaña publicitaria para promocionar un podómetro.

Fotos gentileza.-

Con el paso de los años, ese número se popularizó en todo el mundo y comenzó a utilizarse como una meta diaria de actividad física. Sin embargo, las investigaciones más recientes muestran que los beneficios para la salud aparecen incluso antes de alcanzar esa cifra.

¿Qué dicen los estudios?


Diversas investigaciones publicadas en los últimos años concluyen que el riesgo de muerte prematura y de enfermedades cardiovasculares comienza a disminuir con una cantidad de pasos inferior a los 10.000 diarios.

En adultos, varios estudios observaron beneficios importantes a partir de los 7.000 u 8.000 pasos diarios, aunque el número ideal puede variar según la edad, el estado de salud y el nivel de actividad física de cada persona.

Por otra parte, las guías de la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomiendan acumular entre 150 y 300 minutos semanales de actividad física aeróbica de intensidad moderada, una meta que puede alcanzarse caminando unos 30 minutos al día durante cinco días a la semana.

Caminar 30 minutos: una meta fácil de cumplir


Para muchas personas, controlar el tiempo resulta más sencillo que contar pasos.

Una caminata de 30 minutos a paso ligero puede aportar beneficios como:

  • Mejorar la salud cardiovascular.
  • Ayudar a controlar la presión arterial.
  • Favorecer el control de la glucosa.
  • Reducir el estrés y la ansiedad.
  • Mejorar el estado de ánimo.
  • Contribuir al mantenimiento del peso corporal.

Además, caminar a un ritmo moderado o rápido suele elevar la frecuencia cardíaca, un aspecto importante para obtener beneficios cardiovasculares.

¿Y los 10.000 pasos?


El objetivo de los 10.000 pasos puede ser útil porque incentiva a moverse durante todo el día y combate el sedentarismo.

No solo incluye la caminata planificada, sino también los desplazamientos cotidianos, como subir escaleras, ir al trabajo caminando o realizar tareas domésticas.

Para quienes pasan muchas horas sentados, esta meta puede ayudar a incorporar más movimiento a la rutina.

Entonces, ¿qué conviene más?


Los especialistas coinciden en que la mejor opción es la que resulte sostenible en el tiempo.

Si una persona logra caminar 30 minutos diarios a un ritmo moderado, ya está cumpliendo una parte importante de las recomendaciones internacionales de actividad física.

Si además alcanza entre 7.000 y 10.000 pasos diarios, sumará aún más movimiento y reducirá el tiempo de sedentarismo, dos factores asociados con una mejor salud.

Lo más importante no es llegar a un número exacto


Más que obsesionarse con una cifra específica, la evidencia científica muestra que cada paso cuenta. Pasar de una vida sedentaria a incorporar caminatas diarias genera beneficios mucho mayores que intentar alcanzar un objetivo difícil de sostener durante unos pocos días.

Por eso, si la elección es entre caminar 30 minutos o perseguir los 10.000 pasos, la respuesta de la ciencia es clara: ambas estrategias funcionan, siempre que permitan moverse con regularidad. Lo verdaderamente importante es mantener el hábito, porque la constancia tiene un impacto mucho mayor sobre la salud que alcanzar un número exacto de pasos.


Caminar es una de las formas más simples y efectivas de hacer actividad física. No requiere equipamiento especial, puede realizarse a cualquier edad y aporta beneficios al corazón, los músculos, el cerebro y la salud mental.

Registrate gratis

Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento

Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora

Comentarios