Afirman que una de las cárceles de Neuquén “era un laboratorio de torturas”

Lo aseguró la socióloga Alcira Daroqui, que declaró en el juicio por el crimen del ciudadano muerto en la cárcel federal de esa ciudad en 2008. Hay 15 penitenciarios imputados por torturas seguidas de muerte en esta causa.



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Entre los acusados, hay personal de requisa y enfermeros del penal que no habrían denunciado el castigo. (Foto: Archivo )

“Algunas unidades destilan prácticas que vemos replicadas en otras después, la U 9 era un laboratorio de torturas”, explicó la socióloga Alcira Daroqui al Tribunal Oral Federal durante el juicio que se llega a su fin en Neuquén por las torturas seguidas de muerte contra el interno Argentino Pelozo Iturri en 2008.

Están acusados 15 penitenciarios, entre ellos el personal de requisa, enfermeros del penal acusados de haber colaborado con el castigo o no haberlo denunciado mientras le seguían pegando en la enfermería; y personal jerárquico que buscó disfrazar la muerte como súbita, fraguando inclusive documentos y cuadernos.

Los alegatos de la fiscalía serán hoy. El de la defensa se escuchará el 17 de diciembre.

Daroqui fue citada los primeros días de este mes debido al estudio que coordinó en los penales federales del interior y de Buenos Aires, en 2007 y la ampliación de la investigación en 2010, con el relevamiento de casos concretos de la vida carcelaria.

Especificó el método de “la bomba” como una práctica de tortura de la U9 que luego se replicó en otro penal, como la U29, consistente en la aplicación de agua helada con presión.

“La bomba se aplicaba después de la golpiza, se bajaba el interno al pabellón donde había una manguera de incendios y se le aplicaba el agua helada con presión como un paliativo para ocultar los golpes, en un acto de violencia extrema en si misma”, describió la socióloga.

Agregó que después de que se clausuró el pabellón 10 (de buzones de castigos) en la ex U9 “se reprodujo la sanción a celda pelada, que era la reproducción del buzón”.

Sumó a esto la descripción de prácticas vejatorias implementadas por la requisa (grupo de guardia) como la desnudez total y flexiones. “La U9 se llevaba el guarismo de requisas personales más gravosas, el 72 por ciento de las personas tenían este tipo de inspección, que no tiene que ver con la seguridad”, sostuvo.

“A vos te va a pasar lo mismo que Argentino”, fue la frase que, según el estudio sociológico que indagó en las prácticas sistemáticas regulares de la tortura en las cárceles del país, comenzó a ser acuñada entre los penitenciarios para advertirle a un interno que ingresaba a la U9 que su vida pendía de lo que decidieran sus carceleros. “Yo no sabía ni quién era, hasta que después me enteré que era un muchacho que habían matado”, aseguraron los entrevistados por el equipo de investigación. Para Daroqui “Pelozo Iturri estaba presente entre los presos en 2010 ( incluidos los nuevos ingresos) porque era citado por el propio servicio que trataba de transmitirles que en esta unidad mandaban ellos, los que decidían sobre la vida”, describió la socióloga. Planteó que en el ránking de los penales violentos, la U9 integraba el punto más alto entre 10 penales, luego del penal 4 de jóvenes adultos, Rawson y Chaco. “La U9 de Neuquén registró los niveles más altos de violencia en esa investigación, en categorías de las prácticas más frecuentes de torturas como lo son la bienvenida a los golpes y el aislamiento en los buzones como bienvenida.

Sostuvo que en forma llamativa, el equipo de investigación registró que en la actualización de la encuesta en 2010, registró que en la U9 el 97,8 por ciento de los internos había padecido agresión física en los 2 meses previos a la encuesta, cuando en 2007 el porcentaje fue del 67 por ciento de los entrevistados.

El caso

Pelozo Iturri fue derivado desde Buenos Aires el 8 de abril de 2008 a la Prisión Regional del Sur, la U9, ingresado a los “buzones” o celdas de castigo. “Fue golpeado por la requisa (en la celda de aislamiento) y esposado fue llevado al Servicio Médico. En el trayecto por los pasillos un grupo de penitenciarios lo golpeó con los bastones hasta el desvanecimiento; y ya en el Servicio Médico -de la cárcel- siguieron las patadas y golpes (mientras permanecía esposado), le apretaron el tórax impidiéndole respirar. Ingresó en un paro -cardíaco- que no pudo ser revertido”, se describió en el expediente.

Dato

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52
empleados suspendidos tenía en 2013 la exU9, por 17 causas penales distintas, entre ellas Pelozo Iturri.

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