Al abrir el féretro vieron que el muerto no era su familiar
CIPOLLETTI (AC).- Por equivocación, una familia de Cordero asistió al velatorio de una persona desconocida y cuando reclamaron por su difunto, el personal de la morgue tardó más de diez horas en ubicar el cuerpo. Aparentemente existió una confusión después de la autopsia y las autoridades entregaron los cadáveres cambiados. Por orden de un juez cipoleño desenterraron a uno de los fallecidos y finalmente aclararon el tristísimo episodio. El domingo, un médico policial de Cipolletti ordenó la realización de dos autopsias: la de Juan Cárdenas, de 72 años, fallecido en una zona rural de Cordero y la de Juan Valenzuela, que apareció muerto en una precaria vivienda de esta ciudad. El primero sufrió un accidente con un caballo y el segundo habría dejado de existir por causas naturales. La Policía dijo que Valenzuela era un hombre indigente sin familiares, que tenía casi la misma edad que el otro difunto. Por error, en la morgue de Roca, una vez que realizaron las dos autopsias, le entregaron el cadáver de Valenzuela a los familiares de Cárdenas, que viven en Cordero. Estas personas decidieron despedir al hombre en una sala velatoria de Cipolletti pero cuando abrieron el cajón se dieron cuenta que había otro cuerpo. Eso ocurrió a las 14 del lunes y cerca de la medianoche, por intervención del juez Gustavo Herrera, aparecieron los restos de Cárdenas. “Lo habían enterrado en el cementerio de Cipolletti pensando que era indigente”, dijeron los familiares muy molestos por lo ocurrido. Otra de las personas que intervino en las gestiones dijo que recorrieron todas las casas velatorias de Cipolletti y de la región buscando a su tío. “Recién cuando intervino el secretario del juez Herrera pudimos desenterrar a nuestro familiar y nos entregaron el cuerpo para despedirlo como corresponde”, indicó. Cárdenas se accidentó el sábado en un campo de la zona de Cordero. Los testigos dijeron que lo pateó una yegua y que después se acostó a dormir. Cuando intentó levantarse cayó arrodillado y en esas circunstancias fue encontrado muerto. Como el deceso fue dudoso se ordenó la autopsia. Valenzuela también apareció sin vida en una vivienda humilde de Cipolletti, pero murió por causas naturales.
CIPOLLETTI (AC).- Por equivocación, una familia de Cordero asistió al velatorio de una persona desconocida y cuando reclamaron por su difunto, el personal de la morgue tardó más de diez horas en ubicar el cuerpo. Aparentemente existió una confusión después de la autopsia y las autoridades entregaron los cadáveres cambiados. Por orden de un juez cipoleño desenterraron a uno de los fallecidos y finalmente aclararon el tristísimo episodio. El domingo, un médico policial de Cipolletti ordenó la realización de dos autopsias: la de Juan Cárdenas, de 72 años, fallecido en una zona rural de Cordero y la de Juan Valenzuela, que apareció muerto en una precaria vivienda de esta ciudad. El primero sufrió un accidente con un caballo y el segundo habría dejado de existir por causas naturales. La Policía dijo que Valenzuela era un hombre indigente sin familiares, que tenía casi la misma edad que el otro difunto. Por error, en la morgue de Roca, una vez que realizaron las dos autopsias, le entregaron el cadáver de Valenzuela a los familiares de Cárdenas, que viven en Cordero. Estas personas decidieron despedir al hombre en una sala velatoria de Cipolletti pero cuando abrieron el cajón se dieron cuenta que había otro cuerpo. Eso ocurrió a las 14 del lunes y cerca de la medianoche, por intervención del juez Gustavo Herrera, aparecieron los restos de Cárdenas. “Lo habían enterrado en el cementerio de Cipolletti pensando que era indigente”, dijeron los familiares muy molestos por lo ocurrido. Otra de las personas que intervino en las gestiones dijo que recorrieron todas las casas velatorias de Cipolletti y de la región buscando a su tío. “Recién cuando intervino el secretario del juez Herrera pudimos desenterrar a nuestro familiar y nos entregaron el cuerpo para despedirlo como corresponde”, indicó. Cárdenas se accidentó el sábado en un campo de la zona de Cordero. Los testigos dijeron que lo pateó una yegua y que después se acostó a dormir. Cuando intentó levantarse cayó arrodillado y en esas circunstancias fue encontrado muerto. Como el deceso fue dudoso se ordenó la autopsia. Valenzuela también apareció sin vida en una vivienda humilde de Cipolletti, pero murió por causas naturales.
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