ANALISIS: Azuzan las antinomias
BUENOS AIRES (ABA).- Más claras no pudieron ser las señales de antinomia que ayer dieron por separado las 4 entidades agropecuarias, primero, y la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, después.
Lo que no se vio de la disputa, que amenaza provocar un gran desabastecimiento de comestibles, fueron los esfuerzos subterráneos para captar a los gobernadores que según Eduardo Buzzi, de la Federación Agraria, observan la pelea «desde la vuelta de la esquina» y no se atreven a intervenir por «ser rehenes de la caja» del gobierno.
Por eso no fue nada casual la presencia en la Casa Rosada de los gobernadores de Chaco, Jorge Capitanich y Sergio Urribarri, de Entre Ríos, a quien se señaló como posible negociadores.
«La asistencia de Capitanich y Urribarri significa que no hay diálogo del poder político con los que atentan contra el actual modelo y contra la gente en general «, subrayó a «Río Negro» una alta fuente oficial.
Sin embargo, las conversaciones informales no se interrumpieron, como lo hizo saber el ministro Lousteau, quien se quej de que algunos dirigentes agrarios «mandan mensajes en privado muy distintos a los que hacen en público.».
Los voceros de Cristina Fernández apuntaron sus iras además contra Gerardo Morales (UCR) y Elisa Carrió, quien ayer calificó de «violento y mentiroso» el discurso presidencial y afirmó que el dinero que se obtiene de las retenciones «van a los bolsillos» de Kirchner y de De Vido..
«Las retenciones van a continuar para evitar que el precio del kilo de pan llegue a 20 pesos y el de la milanesa a 100», dijo un portavoz del kirchnerismo en respuesta a las apreciaciones de «Lilita» Carrió y en firme alineamiento con la postura de «derrotar» a los sectores que en el pasado estuvieron identificados con «el proyecto excluyente de (José Alfredo) Martínez de Hoz». Tampoco fue una simple coincidencia que en la víspera, la secretaría de Derechos Humanos hubiese denunciado penalmente al ex ministro de la dictadura que encabezó el general Videla (ver pag 7).
¿Cómo termina esta película? Por ahora, no se visualiza otro camino que la confrontación. Hoy la oposición procurará en el Congreso interpelar al ministro Lousteau y cuestionar las decisiones de la Rosada, pero -según anticipó a este diario el senador Miguel Pichetto – el justicialismo responderá monolíticamente y con dureza ante el embate. «No hay espacio para los débiles», sentenció el rionegrino.
ARNALDO PAGANETTI