Anclaje forzado

Weretilneck se exhibió con Massa y pregona un proyecto provincial. El PJ promueve un plan peligroso para sus candidaturas de mayo.

Redacción

Por Redacción

Río Negro

Se sabe que es un gobernador y candidato solitario. Camina por la cima, bordeando cualquier ligazón ideológica y partidaria. Pero Alberto Weretilneck se asoció -definitivamente- al Frente Renovador. Su permanente dilación inquietaba a Sergio Massa y no existió más espacio para especular cuando el Pro metió la cola. Apareció finalmente la fotografía de Massa y Weretilneck. El rionegrino la congeló durante siete meses, tras su precipitado anuncio de alineamiento. El exjefe de Gabinete forzó y difundió ese momento. El rionegrino no lo pudo programar tras vociferar el lanzamiento de su proyecto en Río Negro, que prometía que sería exclusivamente provincial, sin referencias nacionales. Para él, no había necesidad de tan inoportuna exposición. La caminata con Massa quedó para la primera semana de marzo. Las incursiones provinciales de Mauricio Macri erosionan los cimientos del hombre de Tigre. Weretilneck ya el año pasado desechó -siempre a su estilo abierto- marchar con el Pro cuando se juntó con su mayor operador, Emilio Monzó. Pero el jefe porteño creció igual en impulsores y en estrategias. El plan de Macri llegó con el legislador peperreísta Claudio Lueiro -apartado por sus sospechas de funcionalidad al oficialismo- y el radical Pedro Casariego. Hoy el mayor referente es el cipoleño Julio Arriaga, que selló un acuerdo para su postulación en Cipolletti con la senadora Magdalena Odarda. También una vertiente radical -que expresa Bautista Mendioroz- persiste en charlas con el Pro para bajar en la provincia cualquier esquema con la UCR nacional. En sentido parecido, el presidente de la UCR, Horacio Massaccesi, llamó a Arriaga con su diseño de supervivencia radical. Río Negro avanza hacia una fuerte polarización entre el oficialismo y el FpV. Asoma un alto riesgo para las terceras fuerzas, incluso para Odarda, con una proyección por arriba del 20%. Así, la postura de la senadora, por momentos, trastabilla. Surgen motivadores -como Mendioroz- para sostenerla porque en ella anida su única alternativa electoral válida. La parlamentaria tiene decidida su postulación, pero resiste una unión con el Pro, más allá de sus pactos municipales. “Yo soy quien decide”, responde cuando advierte el asedio de sus aliados provinciales. “El único radical que mide es Mendioroz, con el 2,5%”, sentenció Weretilneck frente a los suyos en la cena de fin de año. Expresaba su despreocupación por la UCR, salvo imaginar algún rescate para pocos radicales colaboradores. Odarda supo interesarle, pero desistió con dos conclusiones: la resistencia a la senadora por parte de los peronistas aliados y su percepción de que ella decidió jugar en una tercera opción que favorecerá el fin proselitista de Miguel Pichetto. Su deducción completa: cree que el resurgimiento de Arriaga en Cipolletti y sus tratos con el Pro se originaron en el despacho del senador. Será curioso que Weretilneck, como podría ocurrir, apoye a Arriaga frente a su preeminente oposición al intendente Abel Baratti y la incertidumbre que le generan las andanzas autónomas de Aníbal Tortoriello. El radicalismo rastrea un candidato. Massaccesi analiza su incursión. Pero la UCR está ligada a qué deparen las elecciones de mayo a sus intendentes. El viedmense José Luis Foulkes podría encabezar la lista a la gobernación, justificada en un objetivo subalterno: buscar la reelección del legislador Darío Berardi. Antes, el jefe viedmense deberá ganar y conservar su poder. La irrupción electoral de Juan Manuel Pichetto trastocó el cuadro viedmense. ¿Será una percepción por la novedad o la candidatura estará consolidada? Hay sondeos que intentan respuestas anticipadas. Weretilneck pidió informes a Eco y recién entonces resolverá si participa Matías Rulli. Hoy el funcionario no está en esa contienda, a pesar de las expectativas de Foulkes. En todo caso, el gobernador podría asumir otro protagonismo si detecta, vía sus encuestas, que está en peligro la continuidad del radical o, lo peor, que Pichetto se encamina hacia una victoria. El radical Foulkes habría cerrado con Odarda, pero ceñido a su permanencia. El ARI lo apoyaría con una colectora y competiría con la UCR en el Concejo. Allí, aun con el triunfo, la mayoría se dividiría entre esas fuerzas. Hay un drama mayor en ese entendimiento: Mario De Rege alineado -hasta ahora- con la senadora no aceptaría el acuerdo y sostendría su candidatura, apoyado en el partido de la Unión Vecinal. “El senador está detrás de De Rege”, afirman radicales y aliados. Aún si existiera esa motivación, el equívoco original pertenece al desconocimiento del exvicegobenador. Sorprende, en todo caso, que quienes inicialmente lo alentaron creyeran que De Rege dejaría su histórico anhelo cuando le llegara la información de un entendimiento. Ingenuidad o ineficacia política. Juan Pichetto transparentó su postulación y puso proa para confrontar con el costancista Roberto Brusa. La disputa no está definida. Falta la conclusión política, a pesar de que la presente complejidad del PJ se concentra en las formalidades. Ocurre que la conducción optó por un sistema intrincado para resolver sus listas: un proceso de internas con un eventual atajo donde el Congreso podría designar los candidatos. Ese diseño, así, no es una cosa ni es otra y se acumulan quejas de los promotores de ambos procedimientos. El apartamiento de las internas no es nuevo. Se institucionalizó en el reino de la UCR y después lo incorporó el PJ en el 2011, especialmente para la consagración de la postulación de Carlos Soria y dejar abierta la vice para Weretilneck. El actual mando del PJ justificaba su tramitación exprés en la celeridad del proceso lanzado por la provincia. Hay peronistas aliados al gobierno que preparan recursos para cuestionar la falta de legitimidad. La transformación del Congreso en órgano elector -reforma de la Carta Orgánica- requiere su homologación judicial para después proceder a la elección de los candidatos. En esta ocasión el trámite se cumplirá después, porque en una misma jornada -el 21- se formalizarán ambas resoluciones partidarias. “Si después no se logra la homologación, habrá internas el 1 de marzo”, se resignan. El aval judicial no es un dato menor. Puntualmente, ese criterio se instauró a partir de que el Tribunal Electoral declaró en 1998 de “nulidad absoluta” las listas aprobadas por la Convención de la UCR, entre ellas, la fórmula Pablo Verani-Bautista Mendioroz para 1999. Aquello fue corregido por el STJ pero ahora un traspié podría alterar el trazado del PJ. El oficialismo provincial expondrá su papeleo desde el miércoles, cuando los partidos presenten alianzas. Se sabrá qué andamiaje sostendrá a Weretilneck y qué nombre adquirirá esa fuerza, que presentará el sábado en Cipolletti. Sus consultores acercaron sugerencias y diseños. El marco legal lo preparan el legislador Facundo López y los presidentes de los cuatro partidos, Jorge Cerutti (UPRN), Fabián Gatti (Redes), Elbi Cides (MPP) y Enrique Muena (Partido por la Victoria). Igual, el gobernador supervisa ese orden mientras negocia con la fruticultura, acuerda con UPCN y lanza el plan de inversión petrolera. Todo, como siempre, cercado por su exclusivo y solitario protagonismo.

Adrián Pecollo | adrianpecollo@rionegro.com.ar


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