¿Apenas una porción de la manzana?
Ya está en los cines la película sobre el cocreador de Apple.
Jobs
Era una de las películas más esperadas. Podría haber marcado una diferencia, tanto como lo hizo el verdadero Steve Jobs con sus invenciones. Pero ésta no será recordada como “Red social” ni mucho menos. El filme sobre la vida del fundador de Apple no convenció a los críticos. Muchos consideraron que se trata “de una especie de publirreportaje de dos horas sobre Apple que concluye con el inicio de los años gloriosos del universo “i”, cuando Jobs sorprendió con el iPod y el iPhone. Como obra artística, el filme pasará a la historia sin dejar huella. Como producto, recordará a los consumidores el talento que llevó a Apple a convertirse en el referente vanguardista del sector tecnológico y en la compañía más valiosa del mundo en bolsa. La batalla de Jobs contra el cáncer y su desaparición en octubre del 2011 quedaron fuera del argumento que el director Joshua Michael Stern y el guionista novato Matt Whiteley ya tenían entre manos antes de su muerte. El proceso de pasar el guión del papel a la gran pantalla fue complejo dada la condición independiente de la producción, que sufrió retrasos y finalmente encontró su camino con el aval de Ashton Kutcher, quien trató de replicar a Jobs para la posteridad. Kutcher estudió a la persona, sus movimientos, poses y tono de voz e incluso siguió su dieta de frutas hasta que su cuerpo dijo basta y tuvo que ser hospitalizado. La crítica reconoció el esfuerzo del actor, cuyo trabajo, no obstante, no terminó de cuajar, de acuerdo con la revista “Variety”, especialmente a la hora de transmitir sentimiento. Al otro cofundador de Apple, Steve Wozniak, no le gustó: “Vi ‘Jobs’ la otra noche. La película está bien. Es entretenida, pero no lo suficiente para recomendarla”, escribió en un post en el sitio Gizmodo. Luego el cofundador se refirió al desempeño de Ashton Kutcher en la cinta: “Sospecho que mucho de lo que estaba mal en la película llegó por la propia imagen equivocada de Kutcher”.