Así es La Campiña de Mónica Cahen D’Anvers: huertas, frutales y un paisaje diseñado para vivir el campo
La periodista mostró parte de La Campiña, el histórico proyecto que desarrolló junto a César Mascetti. Invernaderos, frutales y espacios productivos conforman un entorno que combina arquitectura rural, paisajismo y vida de campo.
Mónica Cahen D’Anvers volvió a compartir imágenes de uno de los espacios más representativos de su vida: La Campiña de San Pedro, el emprendimiento rural que creó junto a César Mascetti y que, con el paso de los años, se transformó en un ejemplo de cómo la producción agrícola puede convivir con el diseño del paisaje y la arquitectura de campo.

A través de una serie de videos publicados en redes sociales, la periodista recorrió parte de la huerta y el naranjal del predio, mostrando el crecimiento de los cultivos y la armonía de un lugar donde cada sector parece pensado para integrarse con el entorno natural.

Un invernadero que combina producción y estética rural
Entre los espacios que mostró se destaca el invernadero de pimientos, una estructura que no solo cumple una función productiva, sino que también aporta identidad visual al conjunto.

Rodeada de plantas cargadas de frutos, Mónica recorrió los pasillos del invernadero señalando la cosecha de la temporada. Las imágenes permiten apreciar cómo el diseño de estos espacios prioriza la luz natural, la circulación y el aprovechamiento eficiente de cada metro cuadrado, características propias de los proyectos agroproductivos contemporáneos.
Más allá de la producción, el invernadero se integra al paisaje general de La Campiña y refuerza la sensación de un predio donde naturaleza y planificación trabajan en conjunto.

El naranjal que dio origen a La Campiña
Si hay un elemento que define la identidad del lugar es el histórico naranjal. Bajo el sol invernal de San Pedro, la periodista caminó entre árboles cargados de frutos, mostrando las distintas variedades y tamaños que ofrece cada cosecha.

Los naranjos no son un detalle más dentro del predio. De hecho, constituyen el corazón del proyecto que comenzó en 1979, cuando ella y César Mascetti decidieron apostar por la plantación de miles de ejemplares en una zona reconocida por su tradición frutícola.

Con el paso del tiempo, esos árboles se transformaron en parte esencial del paisaje y en una de las postales más reconocibles de La Campiña.
Arquitectura rural y paisajismo con identidad propia
Uno de los aspectos más interesantes del proyecto es la manera en que los distintos espacios fueron creciendo sin perder coherencia visual.

Los caminos internos, las áreas de cultivo, los sectores destinados a recibir visitantes y las construcciones rurales conviven en un entorno donde el diseño parece responder a una premisa simple: respetar el paisaje original y potenciarlo.
La Campiña evita los artificios y apuesta por una estética vinculada a la tradición agrícola argentina, donde los árboles frutales, las huertas y los espacios abiertos funcionan como protagonistas.
El legado que continúa vivo tras César Mascetti
Tras la muerte de César Mascetti en 2022, Mónica Cahen D’Anvers decidió continuar al frente del proyecto manteniendo intacta la esencia que ambos imaginaron hace más de cuatro décadas.
Lo que comenzó como una plantación de naranjas terminó convirtiéndose en un espacio donde conviven producción, turismo rural, gastronomía y naturaleza, consolidándose como uno de los emprendimientos más emblemáticos de San Pedro.

Las recientes imágenes compartidas por la periodista muestran que ese legado sigue creciendo. Entre invernaderos, huertas y árboles frutales, La Campiña continúa siendo un ejemplo de cómo la arquitectura rural y el paisajismo pueden integrarse para crear un lugar con identidad, historia y una fuerte conexión con la tierra.
Con información de Caras
Mónica Cahen D’Anvers volvió a compartir imágenes de uno de los espacios más representativos de su vida: La Campiña de San Pedro, el emprendimiento rural que creó junto a César Mascetti y que, con el paso de los años, se transformó en un ejemplo de cómo la producción agrícola puede convivir con el diseño del paisaje y la arquitectura de campo.
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