«Mono, ahí tenés que hacer el gimnasio»: la frase que disparó la construcción de una obra que asombra en Neuquén

El Complejo Gamma Norte, integrado por una torre corporativa de 12 pisos equipada y su impactante sistema que permite cambiar la iluminación de la fachada, el innovador gimnasio Hoka y locales comerciales, fue levantado en una zona estratégica de la ciudad. Su presencia impulsa otros proyectos alrededor y da inicio a una nueva centralidad. El paso a paso de la construcción contado por el equipo que hizo posible un sueño.

El Complejo Gamma Norte está emplazado en una manzana próxima a la intersección de las avenidas Raúl Alfonsín y Dr. Ramón, un punto estratégico de la ciudad de Neuquén.

En el horizonte neuquino brilla una torre de hormigón visto y oficinas vidriadas hasta el techo de cara a las panorámicas más lindas. Puede cambiar la iluminación de su fachada gracias a sus 319 bañadores led y van mostrarse celeste y blanca en una fecha patria. O azul y amarilla en una cara y blanca y roja en otra cuando se juega el superclásico, o cubrirse de rosa el Día de la Mujer. Puede exhibir los colores de las empresas líderes que la eligen para sus oficinas y darles la bienvenida así y también ofrecer otras miles de combinaciones que maravillan a los vecinos, de cerca o de lejos.

El complejo impone su presencia en el eje de la avenida Dr. Ramón con sus 16.865 m²


Ya es parte del paisaje urbano: en un punto estratégico sobre la avenida Dr. Ramón, sus doce pisos emergen como un faro inconfundible de la ciudad que ya es y de que la viene. Porque el Complejo Gamma Norte, integrado por la Torre Forte, Hoka Gimnasio y locales comerciales, dejará de brillar solitario.

Fue concebido para que su presencia impulsara una dinámica de cambio. Y es lo que pasó, por eso se aproximan otras obras alrededor: dos edificios, un centro de convenciones de más de 30.000 metros cuadrados con tecnología de punta ya en marcha, un hotel cinco estrellas con spa y coworking, seis mil m² de locales comerciales, oficinas y servicios en seis niveles. Y otras de gran envergadura en el área cercana.

Esta es la historia de cómo la obra de un gimnasio de 2500 m² terminó convertida en un complejo de 16.865 m² único en la Patagonia, la bandera de largada para una nueva centralidad en una capital que crece y crece: ya tenía la escala necesaria para dar ese salto de calidad.


Nace un sueño


Todo comenzó cuando el empresario José Seewald (propietario de Servicios Confluencia), durante una visita familiar al Hilton hotel de 28 pisos aún en construcción, mientras miraba sus tierras en aquel descampado en desnivel en la barda a unos 800 metros, pronunció desde las alturas la frase que pondría un sueño en marcha.
-Mono, ahí tenés que hacer el gimnasio -le dijo a su yerno Fernando Soria.

Después, en un café en el Alto Comahue, Fernando le contó la idea a los profesionales elegidos para hacerlo realidad.

En ese terreno que se veía a unos 250 metros les dijo que quería montar un gimnasio distinto, con equipos Technogym únicos en el país y con Inteligencia Artificial, una pileta semiolímpica y otra de rehabilitación al mismo nivel para que hubiera contacto visual entre las familias, los amigos, efecto inspiración y encuentro entre quienes pedalean, levantan peso, trotan, nadan, hacen fitness, yoga o trepan en la palestra.

No era todo: lo pensaba también con locales comerciales, cocheras y vestuarios.

Revelamiento del terreno en el 2019.

Hoka Gimnasio. Detrás, la torre. Abajo, la cafetería. A la derecha, los locales comerciales.
La pileta semiolímpica. Y la de rehabilitación, detrás. Están al mismo nivel que el gimnasio Hoka, para que haya contacto visual.

Doble integración a través de los ventanales: del gimnasio con la pileta y del complejo con el exterior.


Nada menos. Quienes diseñarían y construirían el complejo lo recuerdan ahora con una sonrisa esta tarde de sol de mediados de enero, mientras los penachos incipientes de las colas de zorro se mueven con el viento y se aprestan a iniciar la recorrida para mostrar el edificio que los enorgullece.

Ese misma vereda fue el escenario de la charla que volvió a cambiar todo, porque cuando ya estaban los planos del gimnasio, que ya era toda una obra, la familia desarrolladora planteó que pensaba además en una torre: necesitaba nuevas oficinas para Servicios Confluencia y veía además una demanda similar en otras empresas de primera línea: había una oportunidad en ese mercado.

El acceso a la torre.

Bienvenidos: una foto histórica, piezas de arte y luz natural.


La oficinas de Confluencia en la torre.


Evaluaron distintas opciones: tres, cinco, ocho, once pisos, hasta que Seewald hizo la pregunta fundamental al equipo. Estaban, entre otros, los arquitectos Sebastián Costanzi y Guillermo Parra (estudio Más Arquitectura, a cargo del proyecto y la dirección) y el ingeniero Pablo Ramasco (Arco Ingeniería, la empresa constructora), definido como el alma y el corazón del proyecto por los desarrolladores.

El ingeniero impulsaba desde el principio la idea de levantar el edificio como la mejor inversión en ese terreno tan estratégico y argumentaba además a favor de que alcanzara toda la altura que permitiera el Código.

-¿Cuánto es lo máximo que se puede construir? -quiso saber el empresario en aquella reunión clave en la vereda.
-Doce pisos – le respondieron.
Hagámoslo -dijo entonces. Todos asistieron, un enorme desafío se avecinaba.


Manos a la obra

Corría marzo del 2020 y la maldita pandemia trastocó todos los planes. Los protocolos no evitaron que el ingeniero Ramasco se contagiara de covid-18 y para colmo se fracturó la mano izquierda tras tropezar con unos fierros. Con el equipo instalado en un trailer en el terreno, mientras terminaban las obras de un piso salían los planos del siguiente, una vertiginosa secuencia que incluía enviarlos en una caja desinfectada a la Municipalidad para su aprobación.

Un día histórico: el llenado de la platea de la torre con 3.000 m3. Empezaron de madrugada y terminaron a la noche.

Concibieron el edificio de hormigón: no podía ser de otra manera si Confluencia es la referencia de la Patagonia en la materia.

Tres años y medio después estaba listo: 12 pisos, 65 metros de altura, cuatro niveles en el subsuelo con más cocheras, un parking de bicicletas y dos entrepisos, 12.800 m³ de hormigón vertido. Y nada menos que 250 personas involucradas de manera directa y 150 de forma indirecta y más de 25 empresas, la mayoría neuquinas, participaron en la construcción del complejo.

Impresionante. La torre en una fecha patria.

Ahora, esta tarde de enero, quienes hicieron realidad este sueño cuentan el orgullo que sienten cuando manejan o caminan y ven la torre iluminada, cuando los vecinos celebran los cambios de luces y ya los esperan, cuando los chicos dicen nos encontramos en Hoka y se comparten una selfie, cuando comprueban que la torre se transformó en una referencia. Entonces dicen que esa obra que brilla a sus espaldas iluminada por el sol ya no es del equipo que logró hacerla, que esa obra ya es de Neuquén. Y que esa es la mayor alegría.


Ficha técnica

  • Proyecto ejecutivo: 2020–2021
    Inicio de obra: mayo de 2020
    Finalización: diciembre de 2023
  • Proyecto y dirección: Más Arquitectura — Arqs. Sebastián Costanzi y Guillermo Parra
    Cálculo estructural: Ing. Martín J. Saiz – Ing. Andrea Saiz
  • Proyecto eléctrico: Estudio Grinner (apto licitación) / OIT Ingeniería (apto ejecución)
  • Proyecto de instalaciones sanitarias, gas e incendio: Estudio Giarini (apto licitación) / Guillermo Bridi, Francisco Carballo, Roberto Flores, Hydro Solution (apto ejecución)
  • Proyecto de instalaciones termomecánicas: Echevarría Romano (apto licitación) / Gallucci Climatiza (apto ejecución)
  • Proyecto luminotécnico: Arq. Carola Crostelli (apto licitación) / Equipel (apto ejecución)
  • Proyecto de paisajismo: Ing. Agr. Josefina Gemma — Los Coirones
    Ingeniería de fachadas: Cascio
  • Proyecto de domótica: Facica (apto licitación) / Alejandro Jara (apto ejecución)
  • Proyecto de ascensores: Otis
    Ejecución: Arco Ingeniería — Ing. Pablo Ramasco, Ing. Horacio Ramírez, Arq. Diego Mendoza, Ing. Darío Pilatti, Arq. Germán Müller, Arq. Daniela Pompucci
    Vigas metálicas: Beltrán
    Losas huecas pretensadas: Prear
    Seguridad e higiene: Ing. Patricia Arthur
  • Agrimensura: Luis Cassano
  • Fotografías: Maju Franzán – Santiago Olmos Nievas

Oficinas

  • Confluencia:
    Anteproyecto de interiorismo: Estudio Piazzoni
  • Proyecto y dirección de obra: Mas Arquitectura
  • Ejecución: Arco Ingenieria
  • Pisos 1 y 2:
  • Interiorismo: Fef Arquitectas
  • Proyecto y Dirección de obra: Fef Arquitectas y Mas Arquitectura
  • Ejecucion: Buck Hnos.
  • Piso 7:
  • Interiorismo: Fef Arquitectas
  • Proyecto y Dirección de obra: Fef Arquitectas y Mas Arquitectura
  • Ejecución: Obra por administración de rubros separados

El estudio

Más Arquitectura

  • Estudio neuquino fundado en mayo de 2010.
  • Socios gerentes – Fundadores
  • Arq. Sebastián Costanzi – Mat. CAN 1031
  • Arquitecto UBA – Bs As
  • Arq. Guillermo Parra – Mat. CAN 1383
  • Arquitecto UNC – Cordoba capital

La constructora

Arco Ingeniería

  • Fundada en 1991 con más de 300 empleados y más de 500 obras terminadas.
  • Socio gerente: Pablo Javier Ramasco Ingeniero civil – Mat. Neuquén Inc 536
  • Socio gerente: Ezequiel Cejas – Contador responsable administrativo y financiero,



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