Arrasó Schiaretti y se perfila como líder del peronismo federal

Obtuvo la reelección con casi el 56% de los votos y se impuso por cerca de 40 puntos sobre los candidatos radicales.  El gobernador se posiciona como el hombre fuerte del peronismo no K con vistas a octubre. 



El gobernador Juan Schiaretti, ayer, en la sede de “Hacemos por Córdoba”. Una victoria contundente del peronismo en Córdoba.

No hubo sorpresas en Córdoba, pero sí fuertes señales. El gobernador Juan Schiaretti logró la reelección ayer con cerca del 56% de los votos en lo que fue un resultado histórico, que lo afirma como hombre fuerte del peronismo federal.

Cambiemos, dividido, quedó lejos, y dejó al mismo tiempo preocupación por otra dura derrota y una señal de cara a la discusión interna con la UCR:Mario Negri, respaldado por el Ejecutivo, salía segundo con 17% de los votos, mientras que el candidato de los radicales díscolos, Ramón Mestre, tercero con apenas el 11%. Los tres candidatos evitaron, por otro lado, hacer lecturas nacionales de los resultados.

“Somos el peronismo federal, democrático No habrá República sin el peronismo y no habrá furturo para el peronismo si no es republciano”.

Juan Schiaretti
Gobernador reelecto
de Córdoba.


Estuvieron habilitados para votar ayer 2.843.320 cordobeses, de los cuales participó más del 71%. Córdoba es el segundo distrito con más electores del país, sólo superado por Buenos Aires.


Las miradas estaban puestas sobre la disputa provincial, pero también sobre la intendencia de la capital, hasta ahora en manos de Mestre:el candidato de Schiaretti ganaba anoche con comodidad .El candidato de Mestre salió, de hecho, tercero.

“Mi reconocimiento a Schiaretti. Seguiré trabajando por una provincia más segura, más justa y defendiendo la calidad institucional”

Mario Negri
Diputado nacional
Cambiemos


El gobernador Scharietti cambió el sello “Unión por Córdoba” - que organizó el fallecido ex mandatario José Manuel de la Sota en 1998 y ganó 5 elecciones a gobernador-, y fue con el sello “Hacemos por Córdoba”, que sumó al socialismo, alineado con el gobernador de Santa Fe, Miguel Lifschitz, y al GEN de Margarita Stolbizer. Otra señal de cara al armado peronista para octubre.


El representante de Cambiemos, Mario Negri tuvo como compañero de fórmula al diputado nacional Héctor Baldassi (PRO) y contó con el respaldo explícito de los principales funcionarios de la coalición. Mestre, presidente de la UCR provincial, se negó a bajar su candidatura y compitió ayer con la histórica lista 3 acompañado por el intendente de Bell Ville, Carlos Briner.


El gobernador Schiaretti corrió con otra ventaja además de las divisiones de Cambiemos: el kirchnerismo decidió no competir y bajó su candidatura en medio de la campaña.


Sobre los resultados de ayer, la principal comparación que puede hacerse es respecto a las elecciones a gobernador de 2015. En aquellos comicios, Schiaretti alcanzó el 40% de los votos, seguido por el candidato de Cambiemos, el hoy ministro Oscar Aguad, con el 33,7% de los votos. Esa vez, sí compitió el kirchnerismo: su candidato, Eduardo Accastello, sacó el 17,1% de los votos. El Frente Progresista, que ahora acompaña en parte al mandatario, sacó apenas el 1,25%. Si Schiaretti hubiera sumado todos los votos K como los progresistas, habría sacado el 58,3% de los votos.


Se dice que Córdoba es la provincia que hizo a Mauricio Macri presidente. En la primera vuelta del 2015, el candidato de Cambiemos sacó el 53,2%. Sergio Massa, que le había ganado la interna a De la Sota, obtuvo el 20,4% de los votos de la provincia. Daniel Scioli, apenas atrás, con el 19,2%. En el ballotage, el antikirchnerismo cordobés fue contudente: Macri sacó el 72% y Scioli, el 28%.


En las elecciones legislativas nacionales del 2017, el gobierno nacional tuvo un buen triunfo. Baldassi, ayer candidato a vice de Negri, obtuvo el 48,7% de los votos. El candidato de Schiaretti, Llaryora, apenas superó el 30% en aquella oportunidad, y el candidato del kirchnerismo, Pablo Carro, que fue quien se bajó de la elección de ayer, no llegó al 10%.


Schiaretti fue uno de los arquitectos de Alternativa Federal y, tras el contundente triunfo de ayer, hay expectativas en todo el espacio de que se instale como el ordenador en la etapa de definiciones de candidaturas e internas que se acelerará desde ahora.
En Cambiemos, las expectativas eran modestas después de la fractura: primero, el objetivo fundamental era mantener el caudal de votos de las elecciones de 2015 a gobernador. Con la Convención Nacional del radicalismo plantada para el 27 de mayo, derrotar a Mestre era, para la Casa Rosada, fundamental.


“Acá en Córdoba los de afuera son de palo”, cortó Schiaretti al ser consultado por la mañana sobre las especulaciones de dirigentes peronistas acerca del rol que tendrá desde hoy. “ No va a haber definiciones a nivel nacional”, agregó.
Por su parte, Negri sobre la situación del radicalismo afirmó que “hay que hablar mucho” después de estas elecciones. Mestre también consideró que la elección local está “vinculada ciento por ciento” a la “provincia”.Sobre la división interna dijo que fue propio de las “asimetrías y dificultades” de las coaliciones.

Un resultado histórico, con alcance nacional

La incógnita fue siempre cuál iba a ser el tamaño del triunfo de Schiaretti: el gobernador de Córdoba se anotó una victoria histórica en la provincia, que anoche superaba las de Angeloz en 1983 (55,8%) y1991 (52,2%) y De la Sota en 2001 (51,8%). Contundente.


El resultado reafirma además la tendencia de los triunfos oficialistas con los que se está dibujando el mapa electoral. Lo hemos visto en todas las elecciones, internas y a cargos electivos, desde que arrancó el calendario en marzo en Neuquén.


En el orden nacional, los comicios muestran el primer hecho político relevante del peronismo no kirchnerista que busca romper la polarización. Schiaretti aparece como un elemento decisor en el ordenamiento de un espacio que muestra un significativo déficit de liderazgos.


Macri, por su parte, ha sufrido una nueva derrota, no por previsible, dura y sonora. En el distrito que lo convirtió en presidente, no pudo disciplinar la enconada interna de la UCR, que dividió votos y potenció el triunfo peronista. Con el agravante de que aquí -a diferencia de Neuquén y Río Negro- puso en juego el apoyo de sus principales dirigentes nacionales. Un consuelo: Negri venció en la interna y con él, el sector que sigue apostando al liderazgo de Macri en Cambiemos.


El kirchnerismo apenas disimuló su horfandad en la provincia: no compitió.


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