Arriaga hizo su primera incursión en el radicalismo

Sartor lo presentó con un sector del partido.




VIEDMA (AV).- La candidatura de Julio Arriaga inició anteanoche una incursión en la dirigencia del radicalismo con resultado dispar.

La convocatoria de una quincena de legisladores, intendentes y funcionarios abrió más dudas que certezas de cómo el intendente cipoleño podrá aglutinar a sus socios de la Alianza en un proyecto común.

Por su parte, la conducción del radicalismo hoy se reunirá para definir el cronograma electoral interno mientras que el gobernador Pablo Verani convocó para el próximo 15 de marzo a la Mesa de la Alianza para fijar plazos en la definición de espacios y candidatos.

Con mayor proyección temporal, Arriaga no pierde de visión su candidatura a gobernador de 2003.

El ministro Daniel Sartor llamó -personalmente- el último martes a allegados y dirigentes próximos para participar de un encuentro con Arriaga. El convite fue en su residencia de Bulevar Ituzaingo y "sin compromiso", según repitió en varias invitaciones.

El encuentro se inició casi a medianoche. Los radicales asistentes fueron de los más diversos, desde dirigentes funcionales a Sartor hasta referentes de Verani, pasando por simple observadores. En pleno concurrió el equipo de Salud, con Claudio Di Tella a la cabeza, y los diputados Cesar Barbeito, Osbaldo Giménez, Ricardo Esquivel, María Ines García y Delia Dieterli.

Además, fueron intendentes (Leonardo Ballester de Huergo y, entre otros, Robin del Río de Beltrán). Otros asistentes: Carlos Toro y Alejandro Betelú.

Arriaga llegó con su secretario municipal, Luis Bardeggia. Luego, pasadas las 2 de la mañana, arribó también el legislador Carlos González.

"Muchachos, el propósito fue juntarlos con Julio para preguntar lo que quieran y sacarse todas las dudas", fue la presentación de Sartor. El ministro procuró que el intendente de Cipolletti se acercará a los radicales más allegados. Ese objetivo no se logró efectivamente, según la evaluación de algunos partícipes consultados.

El motivo central -según ellos- fue que Arriaga no dudó en exponer su propio proyecto, con o sin el radicalismo. "Defenderé la Alianza pero mi Alianza es con (Pablo) Verani. Seré el candidato y enfrentaré a quién sea necesario. Sería tercer candidato a concejal de Cipolletti, es decir, sólo me bajaría si Verani me lo pide", habría dicho Arriaga durante esa noche.

Los radicales escucharon aunque varios recordaron su pertenencia y prioridad partidaria. "El radicalismo defenderá sus espacios", constituyó -palabra más palabra menos- un argumento de los asistentes radicales.

En un análisis general -en varios momentos- confuso, Arriaga pareció entender algunos reclamos pero aportó tantas definiciones como exclusiones. Dijo que no había que dudar de su compromiso cuando un intendente desconfió de la futura lealtad del cipoleño. Aceptó compartir espacios con el radicalismo aunque con algunos vetos, como el del vicegobernador Bautista Mendioroz, según dicen los asistentes. Al final, cuando alguien planteo fijar otra reunión, Sartor quiso reorganizar el escenario político y recordó que "la prioridad actual es la gobernabilidad". Ya eran casi las 4 de la mañana.


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