Carlos Regazzoni, entre el arte y el sistema

El escultor llega a Roca. Dará una charla abierta el próximo martes a las 19 y un seminario del 11 al 15 de este mes, invita-do por el IUPA. Además creará una obra para donar a la ciudad

Redacción

Por Redacción

Artista único, polémico y fructífero, Carlos Regazzoni cuenta con más de 7.000 obras, entre esculturas, acrílicos, pinturas e instalaciones. Ahora, parte de su conocimiento y trabajo podrán apreciarse en Roca, con la visita del escultor, quien dará una charla, un seminario y creará una obra que honrará el patrimonio cultural de esta ciudad. El artista estará presente en la ciudad por una iniciativa del Instituto Universitario Patagónico de las Artes (IUPA) y Fundación Cultural Patagonia. Ambas instituciones desarrollaron una intensa producción para la visita de Regazzoni, que será el martes 10 de abril. Ese día, brindará una charla abierta y gratuita en la sede del IUPA, Rivadavia 2263, a las 19. Luego continuará con un seminario, del 11 al 15 de abril y, como corolario, elaborará una escultura dedicada que engalanará la Ciudad de las Artes. Nacido en Comodoro Rivadavia en 1943, Regazzoni tomó contacto desde chico con el material que lo ha caracterizado a lo largo de su trayectoria: los fierros, el metal y la chatarra. De joven se formó académicamente en la Escuela Superior de Bellas Artes Manuel Belgrano, en Buenos Aires, pero su pasión despertó mucho tiempo antes. Su vida y obra muestran un personaje singular, que divide su tiempo actual entre un taller en la Argentina y un castillo barroco en la Fontaine francesa. En el barrio porteño de Retiro, además, tiene abierto un atelier conocido como El Gato Viejo, un híbrido ideado por el artista, que funciona como bodegón, para agasajar amigos, y como taller de trabajo. En el menú del Gato Viejo aparece, propio de la singularidad del artista, pizza, tiramisú pero también polenta con liebre. Generador de obras inigualables, entre los que se cuentan dos monumentales dinosaurios instalados en la Patagonia, elaborados con desechos de empresas petroleras, su manera de trabajar recorrió el mundo y se granjeó la admiración en Francia. Allí, fue el único artista invitado a exponer en la Rue de Champs Eliseé – por el centenario del aeroclub francés – con tres aviones de tamaño natural . Sus orígenes, tanto en el trabajo del material, como en su concepción artística, fueron plasmados en distintos trabajos. Fue el caso de Sol Negro, una exposición que Regazzoni armó en 1991, declarada de interés nacional. La muestra abarcó temáticas ferroviarias. Su personalidad está presente en sus ideas, su vida personal y sus discursos. Ha efectuado declaraciones punzantes en público, como por ejemplo, que la secretaría de Cultura es “el lugar histórico para los ineptos”. La cabeza de Regazzoni piensa que el arte es la única vía para “salvar” a la humanidad del sistema. “El sistema está para que nosotros robemos. Robar metafóricamente, es decir, para que tomemos, para que reutilicemos”, señaló en una entrevista para la revista bonaerense Metro. Se ha tomado el tiempo de contar anécdotas familiares. Siempre recuerda a su tío Oscar. “Era ingeniero y le debo la vida porque nací muerto: No respiraba y él me echó humo de su cigarro, lo respiré y aquí estoy”, relató Regazzoni en varias oportunidades y a distintos medios. La vida de Regazzoni se reparte entre instalaciones, el Gato Viejo, viajes y también proyectos de impulso social. Así, creó Arteme, un espacio en el que apoya los nuevos talentos artísticos en distintas disciplinas, como pintura, escultura, cerámica, fotografía, cine y arte digital. Los artistas que participan de esta iniciativa pueden exponer sus obras en El Gato Viejo y vender sus obras a través del sitio web de Regazzoni. Ahora, toda su trayectoria y su actividad podrán apreciarse en Roca. La charla gratuita será el 10 de abril a las 19 en Rivadavia 2263. Más información al (0298) 4424515 int. 26 o en la página web www.iupa.edu.ar


Artista único, polémico y fructífero, Carlos Regazzoni cuenta con más de 7.000 obras, entre esculturas, acrílicos, pinturas e instalaciones. Ahora, parte de su conocimiento y trabajo podrán apreciarse en Roca, con la visita del escultor, quien dará una charla, un seminario y creará una obra que honrará el patrimonio cultural de esta ciudad. El artista estará presente en la ciudad por una iniciativa del Instituto Universitario Patagónico de las Artes (IUPA) y Fundación Cultural Patagonia. Ambas instituciones desarrollaron una intensa producción para la visita de Regazzoni, que será el martes 10 de abril. Ese día, brindará una charla abierta y gratuita en la sede del IUPA, Rivadavia 2263, a las 19. Luego continuará con un seminario, del 11 al 15 de abril y, como corolario, elaborará una escultura dedicada que engalanará la Ciudad de las Artes. Nacido en Comodoro Rivadavia en 1943, Regazzoni tomó contacto desde chico con el material que lo ha caracterizado a lo largo de su trayectoria: los fierros, el metal y la chatarra. De joven se formó académicamente en la Escuela Superior de Bellas Artes Manuel Belgrano, en Buenos Aires, pero su pasión despertó mucho tiempo antes. Su vida y obra muestran un personaje singular, que divide su tiempo actual entre un taller en la Argentina y un castillo barroco en la Fontaine francesa. En el barrio porteño de Retiro, además, tiene abierto un atelier conocido como El Gato Viejo, un híbrido ideado por el artista, que funciona como bodegón, para agasajar amigos, y como taller de trabajo. En el menú del Gato Viejo aparece, propio de la singularidad del artista, pizza, tiramisú pero también polenta con liebre. Generador de obras inigualables, entre los que se cuentan dos monumentales dinosaurios instalados en la Patagonia, elaborados con desechos de empresas petroleras, su manera de trabajar recorrió el mundo y se granjeó la admiración en Francia. Allí, fue el único artista invitado a exponer en la Rue de Champs Eliseé – por el centenario del aeroclub francés – con tres aviones de tamaño natural . Sus orígenes, tanto en el trabajo del material, como en su concepción artística, fueron plasmados en distintos trabajos. Fue el caso de Sol Negro, una exposición que Regazzoni armó en 1991, declarada de interés nacional. La muestra abarcó temáticas ferroviarias. Su personalidad está presente en sus ideas, su vida personal y sus discursos. Ha efectuado declaraciones punzantes en público, como por ejemplo, que la secretaría de Cultura es “el lugar histórico para los ineptos”. La cabeza de Regazzoni piensa que el arte es la única vía para “salvar” a la humanidad del sistema. “El sistema está para que nosotros robemos. Robar metafóricamente, es decir, para que tomemos, para que reutilicemos”, señaló en una entrevista para la revista bonaerense Metro. Se ha tomado el tiempo de contar anécdotas familiares. Siempre recuerda a su tío Oscar. “Era ingeniero y le debo la vida porque nací muerto: No respiraba y él me echó humo de su cigarro, lo respiré y aquí estoy”, relató Regazzoni en varias oportunidades y a distintos medios. La vida de Regazzoni se reparte entre instalaciones, el Gato Viejo, viajes y también proyectos de impulso social. Así, creó Arteme, un espacio en el que apoya los nuevos talentos artísticos en distintas disciplinas, como pintura, escultura, cerámica, fotografía, cine y arte digital. Los artistas que participan de esta iniciativa pueden exponer sus obras en El Gato Viejo y vender sus obras a través del sitio web de Regazzoni. Ahora, toda su trayectoria y su actividad podrán apreciarse en Roca. La charla gratuita será el 10 de abril a las 19 en Rivadavia 2263. Más información al (0298) 4424515 int. 26 o en la página web www.iupa.edu.ar

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