“La mujer del César”

Por Redacción

En una pancarta que se vio en la marcha del 18A en Bahía Blanca, estaba escrito: “Tanta korrupción es terrorismo de Estado”. Y es cierto. Es innegable que un grupo de inescrupulosos, con la impunidad asegurada, está saqueando el país, quitándole trabajo al desocupado y el futuro a todos. Es indignante la actitud pasiva, cuando no cómplice, de la Justicia. Parecería que sus funcionarios no quieren asumir con valor los riesgos que su noble misión supone y permiten así que la República entre en un proceso de autodestrucción que hace recordar las décadas del 60 y 70, cuando la inacción de la Justicia y del parlamento terminó por hacer inevitable la peor de las alternativas: la represión militar. Producida ésta, todas las instituciones se escandalizaron y salieron a condenar severamente la tragedia, pero ellas no habían hecho nada realmente serio para hacer evitables esos hechos. Desde esas décadas a nuestros días, a pesar de que vivimos en democracia, el vigor de nuestras instituciones no ha mejorado nada y, ya se sabe, el deber no cumplido produce víctimas. Ahora estamos viendo que los idealistas que en esos años querían imponer por las armas una ideología que supuestamente beneficiaría a los pobres, inopinadamente reaparecieron devorados por la avaricia y disfrutando el éxtasis que produce la manipulación de una caja fuerte. Y ellos nos gobiernan. Ningún organismo de investigaciones del Estado descubre actos de corrupción que afecten el partido gobernante o a sus funcionarios. Parecería que esta tarea está reservada al periodismo, que por eso es tan hostigado por el gobierno. Descalificaron a Elisa Carrió llamándola denunciadora compulsiva y delirante, a Lanata diciendo que es empleado de la “corpo”, etc., pero nadie del gobierno presenta pruebas demostrando que las terribles denuncias que ellos han realizado son falsas. La presidenta, que tan rápidamente reaccionó cuando una periodista italiana afirmó que en vez de estar en las reuniones de la FAO había salido de shopping, ahora, ante acusaciones muchísimo más graves que comprometen al matrimonio Kirchner y a sus más allegados, no responde nada. ¿El que calla otorga? Es necesario que la Justicia cumpla su papel constitucional con coraje y salve la Nación de los corruptos que quieren robarnos nuestro dinero, nuestro futuro y la República. “La mujer del César, no sólo debe ser honesta, también debe parecerlo”. Si la Justicia y el parlamento no cumplen con su deber, inevitablemente volverá la noche. Humberto Guglielmin, DNI 10.401.180 Bahía Blanca

Humberto Guglielmin, DNI 10.401.180 Bahía Blanca