Bardas neuquinas: sin planificación ni ordenamiento
Basta dar una vuelta por las bardas neuquinas –Parque Norte, Cordón Colón– para advertir las consecuencias gravosas que el desmonte ha generado, rompiendo bardas, modificando pendientes naturales, con transporte de sedimentos; configurándose una amenaza y riesgo no sólo para la población sino para la flora y fauna autóctona, afectándose el derecho de los ciudadanos al disfrute del medio ambiente. Máxime en la ciudad-cemento en que se ha convertido Neuquén, pese al derecho a ser preservado el espacio como patrimonio natural y cultural, por la diversidad biológica, con información y educación ambientales incluso para futuras generaciones (art. 41º de la Constitución nacional). Este desmonte inconsulto puede generar obstrucción de cauces naturales y desestabilización de laderas. Por lo visto no se ha hecho el estudio de impacto ambiental. Sugiero que en un futuro se tenga en cuenta el valioso recurso humano y profesional de Geografía (Facultad de Humanidades, UNCo) y sea consultado al respecto.
Neuquén se ha caracterizado por un crecimiento poblacional de gran intensidad que se tradujo en una expansión desbordada sin planificación. Para disponer de las bardas se debe consultar antes a la ciudadanía –ONG ambientales, universidad–, y así diseñar en conjunto un mapa de aptitud urbanístico respetando estos espacios.
El disfrute del medio ambiente es un derecho fundamental para la población. Nadie puede caprichosamente disponer del mismo sin consultarla previamente, por eso sugiero que en un futuro impere el sentido común y la lógica en la planificación. ¡En lo posible no metan mano sobre lo que no se sabe! Temo este verano no encontrar los bellos cactus florecidos que disfruté por años.
Alicia Martínez
DNI 14.712.012
Alicia Martínez
DNI 14.712.012
Basta dar una vuelta por las bardas neuquinas –Parque Norte, Cordón Colón– para advertir las consecuencias gravosas que el desmonte ha generado, rompiendo bardas, modificando pendientes naturales, con transporte de sedimentos; configurándose una amenaza y riesgo no sólo para la población sino para la flora y fauna autóctona, afectándose el derecho de los ciudadanos al disfrute del medio ambiente. Máxime en la ciudad-cemento en que se ha convertido Neuquén, pese al derecho a ser preservado el espacio como patrimonio natural y cultural, por la diversidad biológica, con información y educación ambientales incluso para futuras generaciones (art. 41º de la Constitución nacional). Este desmonte inconsulto puede generar obstrucción de cauces naturales y desestabilización de laderas. Por lo visto no se ha hecho el estudio de impacto ambiental. Sugiero que en un futuro se tenga en cuenta el valioso recurso humano y profesional de Geografía (Facultad de Humanidades, UNCo) y sea consultado al respecto.
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