Bariloche quiere medir su propia inflación
El municipio comenzó a delinear con la UNRN un plan para tener un IPC propio. Las mediciones nacionales y provinciales no llegan a esta ciudad.
El municipio comenzó a desarrollar las herramientas técnicas para medir regularmente el índice de precios al consumidor. La intención es saldar el histórico vacío de datos que arrastra Bariloche en esa materia, además de contar con información de primera mano que sirva “tanto al sector público como a los agentes económicos particulares”.
El trabajo fue encarado por la Oficina de Estadísticas, en colaboración con la Universidad Nacional de Río Negro.
El diseño en marcha también prevé la elaboración de índices por segmentos, y los primeros relevamientos (que ya fueron realizados) estuvieron enfocados en los precios de materiales de construcción y del mercado inmobiliario.
Mariano Costa, responsable de la oficina de Estadísticas de la dirección municipal de Información y Tecnología, dijo que el acuerdo con la UNRN incluye la implementación de un “voluntariado” con estudiantes, que se encargarán de la tarea de campo, ya que “el municipio no cuenta con personal” para ese fin.
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Dijo que algunos de los jóvenes ya realizaron el entrenamiento laboral y que colectaron los primeros datos de materiales de la construcción. Señaló que ese mercado presenta habituales “distorsiones” en razón de que “la actividad turística genera un impacto elevado en los precios”.
También decidieron profundizar en el rubro de los alquileres. “En ese caso se comenzó con la elaboración de un muestreo, la definición del universo y la afinación del método de trabajo, para poder hacer un seguimiento extendido en el tiempo”, refirió Costa.
Según explicó el funcionario, la información de alquileres disponible en publicaciones y portales es muy parcial, porque “no se incluyen metros cuadrados, cantidad de habitaciones, ni antigüedad de la construcción”. La idea es realizar seguimientos telefónicos, con tablas de precios que incluyan todos esos datos, a fin de que sirvan de parámetro a los locadores y al público en general.
El municipio cuenta desde 2014 con una ordenanza de “precios de referencia”, que nunca se aplicó.
Ya durante aquel debate los concejales habían señalado la necesidad de relevar y publicar los precios de alquileres, al que definieron como un mercado “muy opaco”.
Ahora la intención sería desarrollar un proyecto más vasto, que no dependa del financiamiento externo, como el que había conseguido el municipio a través de un programa de fortalecimiento institucional del ministerio deEconomía de la Nacion, que caducó en 2016.
La participación de la UNRN se formaliza a través del centro de estudios Cietes, que acompaña desde el punto de vista profesional en “articulación” con los técnicos municipales y también con la participación de estudiantes de Economía, Administración y Turismo de la sede Andina.
Una de las integrantes del Cietes, Evelyn Colino, señaló que el objetivo es aportar los procesos de “diseño, construcción, análisis y difusión de información pública certera, confiable y útil para la toma de decisiones”.
Costa dijo que para la divulgación de los primeros datos todavía falta un par de meses porque esperan tener “varios períodos acumulados”, ya que el objetivo no es poner el acento “en un precio aislado, sino en la dinámica a la que responde”.
Para graficar la utilidad de la información, dijo que “los precios de materiales sirven por ejemplo para estimar el costo del metro cuadrado construido, un valor que tiene impacto en la aplicación de ordenanza de plusvalía urbana”.
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