Bellas iglesias con pocos fieles, el drama europeo



BORGLOON, Bélgica (AP).- La iglesia está construida con vigas de acero oxidado, entre las cuales hay huecos, y su belleza austera le ganó un premio internacional de arquitectura. Sin embargo, la tétrica desolación de este inmueble que permite mirar a través de los muros lo ha convertido también en un reflejo del estado del catolicismo en un continente cansado de la religión, donde los templos reales, como las decenas que cubren esta verde zona, pierden cada vez más feligreses y funcionan menos como centros de oración. El papa Francisco enfrenta una serie tremenda de desafíos, entre los que está recuperar a los fieles en el corazón histórico de la Iglesia católica. El pontífice ha tenido ya un comienzo promisorio, con una atractiva personalidad humilde que ha infundido energía a los feligreses. Pero reanimar la fe no será fácil en un continente cada vez más secularizado que se ha horrorizado por los escándalos de abuso sexual en la Iglesia, la cual ha ahuyentado también a muchos por sus posturas sobre los anticonceptivos, el celibato y la imposibilidad de que las mujeres se ordenen sacerdotes. En grandes áreas de Europa, los templos con bancas y púlpitos vacíos se han convertido en la dura realidad dentro de un continente donde, hace no mucho tiempo, sus torres y cúpulas eran el punto principal de referencia para la sociedad en numerosos poblados. En Italia, el propio traspatio del Vaticano, ser católico parece más un rasgo cultural que un credo. Francia e Irlanda, tradicionalmente católicas, se alejan también de la Iglesia. Y para encontrar señales de este declive, no hay sino que mirar a París, donde la famosa Catedral de Notre Dame celebra este año su aniversario 850. Ayer, miles de turistas superaban por mucho en número a unos 200 fieles que oraban en Notre Dame por el inicio del papado de Francisco. De acuerdo con las cifras más recientes en Bélgica los bautizos declinaron de 93,6% en 1967 a 57,6% en 2009 . Las bodas religiosas pasaron de 86,1% a 26,2%. Y la asistencia a las iglesias se desplomó de cerca del 43% a sólo el 5%. El Centro Investigador Pew evaluó la observancia religiosa durante el pontificado de Benedicto XVI, en Francia, Alemania, Italia y España las cuatro mayores poblaciones católicas de Europa occidental. En el caso de los franceses, la proporción fue de sólo 15%. La asistencia semanal a misa cayó de 10 a 9%.


Comentarios


Bellas iglesias con pocos fieles, el drama europeo