Bianchi no se detiene en los problemas: “A mala fortuna, buen corazón”

El ‘Virrey’ dio una conferencia de prensa jugosa; habló de las lesiones, del Boca ‘98, de Riquelme, Barros Schelotto y el ‘Titán’: “Hablé más con Guillermo y Palermo que con mis hijos”.



#

Foto DyN.

Fútbol de AFA

El entrenador de Boca, Carlos Bianchi, echó mano a una frase en francés, “a mala fortuna, buen corazón”, para explicar que no se detiene “en los problemas” que le impiden repetir la formación de un partido a otro, sino que prefiere mirar “siempre para adelante”.

Frente a los muchos inconvenientes que dificultan la formación de su equipo, el técnico citó que “hay un dicho en francés que dice ‘Mauvaise fortune, bon coeur’, que quiere decir “a mala fortuna, buen corazón”.

“Hay que darle para adelante, yo no me quedo. No me puedo detener en los problemas, tengo que pensar para adelante. Hay que afrontarlos y sacarle algún beneficio”, agregó el entrenador en conferencia de prensa en alusión al estado gripal con que amaneció hoy el mediocampista Juan Sánchez Miño, quien está en duda para visitar el domingo a Godoy Cruz de Mendoza.

Bianchi comentó que “las lesiones” no le “permitieron tener una continuidad en las formaciones”.

“Los equipos se van haciendo a medida que se van conociendo y no es beneficioso ir tocándolo constantemente. Pero hay que adaptarse. Veremos cuándo llega el día de tener un equipo de memoria. Tal vez un día suceda”, expresó.

Al referírsele los elogios que le dedicó Juan Román Riquelme, el director técnico comentó: “Nos conocemos demasiado, a veces me pongo a pensar que no hablamos todo lo que deberíamos pero el respeto mutuo está. Hablo más con otros que con él, sólo nos hace falta mirarnos para saber lo que queremos”.

“Me da placer lo que dice –añadió- porque tal vez en su vida personal algo le aporté, como a mí él me aportó en lo profesional. El tiene tantos hermanos, que incorporan a más y más individuos y Román es capaz de pensar en todos ellos. Eso demuestra su capacidad humana”.

En cuanto a la comparación que Riquelme hizo del Boca actual con el de 1998, Bianchi manifestó que “hablar del pasado es lindo a veces pero los tiempos no son iguales, ni los nombres, ni las exigencias”.

“Ese Boca venía de ganar un solo título en 17 años –recordó- pero yo estoy conforme con el plantel, tengo que rescatar la buena predisposición a pesar de los percances de todos los días. Lo demostró frente a River, llegamos como pudimos y logramos lo que deseábamos”.

Interrogado sobre si Martín Palermo, actual técnico de Godoy Cruz, le enseñó algo, dijo: “El cabezazo que tenía Martín, yo no lo tenía. Muchos que me vieron jugar me elogiaban el cabezazo y yo le daba dirección a la pelota pero no potencia. El me lo podría haber dado pero ya era tarde”. “Fue un goleador tremendo –elogió-. Siempre digo que entre el 98 y 2001 hablé más con Guillermo (por Barros Schelotto) y Palermo que con mis hijos. Lo que me dio Martín fue su generosidad en el sacrificio con el grupo, en lo profesional”.

Por último, al pedírsele una comparación entre Palermo y Emmanuel Gigliotti, Bianchi sostuvo: “Son situaciones diferentes. Cuando yo llegué al club en el 98, Martín ya estaba y era muy cuestionado. Emmanuel recién llegó y ya es el goleador del equipo. Le vienen muy bien estos cinco goles. Ojalá tenga el setenta por ciento de la eficacia de Martín”.

DyN


Comentarios


Bianchi no se detiene en los problemas: “A mala fortuna, buen corazón”