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Bianchi volvió y la Bombonera explotó en éxtasis.
Carlos Bianchi volvió a Boca y La Bombonera explotó. Como nunca se vio en la asunción de un técnico en nuestra país, los dirigentes tuvieron que abrir el estadio y unas 4.000 personas siguieron en vivo la conferencia de prensa de un Virrey que, para beneplácito de los hinchas, confirmó que tentara a Juan Román Riquelme para que se revea su decisión y se calce la camiseta 10 otra vez.
“Me pondré en contacto con Riquelme para ver si vuelve. Todavía no conversé con él. Yo averigüé cuál era la situación en la primera charla con Daniel (Angelici, presidente del club) y me dijo que si decide volver a jugar, su pase es de Boca”, afirmó el entrenador más exitoso de la historia xeneize.
“Sé que es importante, es una pieza clave. Cuando él se pone la camiseta de Boca, juega para Boca. Así que veré si está predispuesto, porque sé lo que puede dar en un equipo, pero hasta que no conversé con él, no puedo decir más. La decisión de volver es suya”, añadió el DT, ganador de cinco títulos internacionales y cuatro locales.
Bianchi, de 63 años, vestido con un traje azul oscuro, camisa blanca y sin corbata, se mostró feliz por su regreso a la entidad de la Ribera, en la que ya dirigió de manera destacada desde 1998 a 2001, y entre 2003 y 2004.
“Me da placer volver a Boca, es la tercera vez. La verdad es que uno no se da cuenta la riqueza que tiene cuando maneja su tiempo y yo ahora dejé de ser propietario de mi tiempo para dárselo a un club”, resaltó.
“Firmé por tres años, pero sé que los resultados acá son exigencia pura, por haberlo vivido antes. Igualmente, vamos a trabajar para que el club esté entre los mejores de Argentina y América”, añadió el ganador con Boca de dos Copas Internacionales (2000 y 2003) y tres Copas Libertadores (2000, 2001 y 2003).
De todas maneras, el Virrey, con tono tranquilo y pausado, reconoció ante los periodistas que hasta hace muy poco tiempo no se “veía dirigiendo en Boca”, pero que tras la primera charla con Angelici se encontró con un club “con ganas de volver a ser el que fue” y por eso decidió regresar.
“Estaba con la posibilidad de radicarme en el extranjero y no me veía en Boca, porque no formaba parte de mi proyecto. Pero me llamó Daniel para que nos encontráramos y me agarró en un momento en el que me replanteaba la vuelta y acá estoy”, comentó el DT.
“Encontré un club donde estaban predispuestos a volver a ser lo que siempre fue Boca, de ayudar, de ser solidarios, porque para lograr resultados no hace falta sólo buenos jugadores, sino buenos dirigentes, hinchas, cuerpo técnico, cuerpo médico, empleados… No se sale campeón solo”, detalló.
Con respecto a las diferencias entre su última vez en el club y ahora, el técnico que cosechó también cuatro títulos locales (Apertura 1998, 2000 y 2003 y Clausura 1999), manifestó que “primero, cambiaron los hombres” y resaltó, de paso, la última gestión de Julio César Falcioni al frente del equipo.
“Creo que en los últimos dos años Boca fue protagonista, llegó a la final de la Libertadores… Yo en 1998, pese a ser campeón, no pude jugar la Copa por no haber sumado los puntos. Hoy Boca lo puede hacer por los puntos que sumó el cuerpo técnico de Julio”, enfatizó, y siguió: “En Boca viví cosas muy lindas, que son muy difíciles de volver a repetir. En el fútbol, uno termina perdiendo. Tengo que simplificar, tratar de no dramatizar tanto y trabajar para que la parcialidad de Boca tenga los resultados que desea”, sostuvo.
“Sería demasiado soñar o pretender que se gane lo que se ganó en la primera etapa y la segunda. Trataremos de que Boca sea protagonista. Algunos piensan que, con la espalda que tengo yo puedo aguantar, sabemos lo que representan los resultados, en este país somos muy exitistas”, agregó.
En ese contexto, Bianchi no quiso elegir una de sus consagraciones porque aseguró que quiere a sus “16 títulos por igual”, incluyendo los 9 de Boca y los que obtuvo en Vélez (6 como DT y 1 como jugador).
En cuanto a la conformación del equipo y con el disparador de una pregunta sobre el hecho de cómo será su elección con dos arqueros de jerarquía como Agustín Orión y Oscar Ustari, o de quién jugará por los laterales, dejó entrever que todos los jugadores arrancarán de cero.
“No puedo opinar sobre esto porque aún no conocí ni siquiera a los jugadores. Una vez que esté adentro, comenzaremos a trabajar y veremos cómo vamos formando el equipo y quiénes están mejor para cada puesto. Recién a partir del 5 de enero, comenzaré a tomar las decisiones que tenga que tomar”, argumentó.
¿Refuerzos? El Virrey apeló a la ironía. “Estoy pensando en traer alguien atrás, alguien en el medio y alguien adelante. Trataremos de que los que vengan, lo hagan para aportar un plus, porque sabemos que en el plantel hay ciertas deficiencias que no voy a ventilar”, aclaró con una sonrisa.
Además, se refirió a la importancia que le dará a las divisiones inferiores: “En los cinco años que estuve en Boca, hice debutar a 35 chicos. Siempre respeté las inferiores porque alguna vez tuve 15 ó 16 años y soñaba jugar en la Primera de Vélez. Yo creo que los chicos me tienen que obligar a mí a ponerlos en Primera con sus rendimientos”, aseveró.
Por último, con respecto a su sentimiento de hincha, Bianchi aclaró que cuando asumió “el 27 de mayo de 1998” dijo “en conferencia de prensa que era hincha de Vélez”, pero que “un profesional no se tiene que confundir y equivocarse en los sentimientos, porque sabe para quién tiene que trabajar”.
“Yo el día que deje de trabajar en Boca voy a seguir yendo a ver a Vélez porque es mi club, mi barrio”, cerró. Después se paró, dijo el clásico “felicidades” y se fue a disfrutar con la gente.
Cuando el Virrey asomó por el túnel, estalló el sector “L” de la Bombonera. El DT tuvo un gran recibimiento.
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