“Blindar” Vaca Muerta debe ser una política de Estado



Pablo Guido/Juan Manuel Morales*

La explotación de la formación de Vaca Muerta hoy ya genera un flujo de ingresos al Estado provincial, vía regalías, que será creciente a lo largo de las próximas décadas. Basta con mencionar que en los primeros 9 meses del año pasado los ingresos por regalías fueron de unos $14.600 millones, mientras que en el mismo período del 2017 fueron de $7.350 millones (+98%). Vemos la importancia que va adquiriendo Vaca Muerta, al incrementarse la producción de petróleo no convencional un 52%.


¿Cuál es el problema con la renta de Vaca Muerta? Existe lo que se denomina “la maldición de los recursos naturales” o paradoja de la abundancia: países con enormes recursos hidrocarburíferos que tienen menor crecimiento y desarrollo económico que aquellos que no los poseen.
Es el caso de Venezuela, un país con las reservas petroleras más grande del planeta que ha caído en la pobreza extrema en poco menos de dos décadas. Innumerables países africanos también registran esta “maldición”, como Nigeria o Camerún.


Del otro lado, tenemos países que con recursos naturales han logrado sortear esta “trampa de desarrollo” como Noruega, Chile o Australia, para citar algunos. Uno de los factores que le permitió a estos países usufructuar de manera eficiente y eficaz el descubrimiento de vastos recursos naturales es el ahorro de los ingresos que recibe el Estado por la explotación de aquellos constituyendo un fondo, donde se van acumulando los recursos monetarios y se reinvierten en activos financieros.


Es así, por ejemplo, que el Estado noruego ya acumuló más de un billón de dólares (más de dos PIB argentinos) en el Government Pension Fund Globalo, como se lo llama vulgarmente, Fondo Petrolero.


El gobierno noruego tan sólo puede utilizar anualmente el 3% del fondo en caso de tener déficit fiscal. El fondo noruego invierte los recursos de la renta petrolera en acciones de 9 mil empresas o propiedades inmobiliarias o bonos públicos y privados en más de 70 países.
El “blindaje” que han conformado los noruegos a través del fondo, es fundamental para evitar el despilfarro estatal de la renta petrolera. Lo mismo debe realizarse en Neuquén de manera inminente.


El partido que gobierna la provincia hace más de 5 décadas ha demostrado que es capaz de dilapidar los ingresos provenientes de los recursos naturales (Loma de la Lata) y que tiene un comportamiento “gastomaníaco” de cada recurso adicional que le ingresa a las arcas provinciales: entre 2007 y 2017 los ingresos totales del estado neuquino crecieron 14 veces (1300 %) y no sólo se lo gastaron todo (incrementando las erogaciones del sector público más de 1.400%) sino que además tuvieron que endeudarse porque no les alcanzaron los ingresos para financiar las erogaciones (la deuda creció de $2.400 millones a $30.500 millones).


Por otro lado, tenemos a referentes del Frente de Unidad Ciudadana, cuyo candidato a gobernador es el ex intendente de Cutral Co, Rioseco, que proponen distribuir las regalías en un aguinaldo para todas las personas que figuran en el padrón electoral. Es decir, nos encontramos con dos propuestas populistas que no dudan en despilfarrar o proponen despilfarrar la renta de Vaca Muerta.


La próxima administración que asuma el 10 de diciembre tendrá que “blindar” necesariamente la renta petrolera que ingrese al Estado provincial, para no continuar despilfarrando dichos recursos.
Es por eso que el candidato a gobernador de Cambiemos, Horacio Quiroga, está proponiendo la creación de un fondo anticíclico al cual se destine una gran parte de las regalías hidrocarburíferas para ahorrarlo (y usarlo en situaciones de desequilibrio presupuestario) o utilizarlo para invertir en infraestructura.

*Coordinador e integrante del equipo técnico de Cambiemos Neuquén


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