Brasil: terremoto político por el caso Petrobras

Hubo mucha tensión en la apertura de la investigación parlamentaria de la mayor corrupción en la petrolera estatal del vecino país.

Por Redacción

Los trabajos de la Comisión Parlamentaria de Investigación (CPI) de la Cámara Baja brasileña sobre el escándalo de corrupción en la petrolera estatal Petrobras se iniciaron ayer en ambiente de tensión, con gritos y peleas entre diputados.

Varios legisladores protestaron contra la decisión del presidente de la CPI, Hugo Motta –del oficialista Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB)–, de designar encargados de comandar las investigaciones sin consulta previa a sus pares.

Según los críticos de la decisión, la medida apunta a restar poder al diputado Luiz Sergio, del gobernante Partido de los Trabajadores (PT), designado como miembro informante de la CPI.

Motta, por su parte, aseguró que la decisión de repartir entre varios partidos la misión de analizar las denuncias contra Petrobras se destina a “otorgar legitimidad” a los trabajos del grupo.

Los analistas interpretaron las fricciones en la sesión de apertura de la CPI como un indicio del ambiente de tensión que vive el Congreso ante las investigaciones solicitadas el miércoles por el Ministerio Público a 54 personas –entre ellas muchos políticos– sospechosas de nexos con la corrupción en Petrobras.

El pedido de investigación fue elevado al magistrado Teori Zavascki, del Supremo Tribunal Federal (STF), quien podría divulgar hoy la lista de sospechosos, que hasta ahora es mantenida en secreto.

Según medios de prensa brasileños, la nómina incluye a numerosos congresistas –entre ellos los presidentes de la Cámara Baja, Eduardo Cunha, y del Senado, Renan Calheiros–, así como a exministros de los gobiernos de Luiz Inácio Lula da Silva (2003-2010) y de la actual presidenta de Brasil, Dilma Rousseff.

El pedido de investigación se basa en denuncias hechas por el exdirector de Abastecimiento de Petrobras Paulo Roberto Costa y del cambista Alberto Yousseff, arrestados hace un año en el marco de una investigación de la Policía Federal sobre evasión de impuestos y lavado de dinero.

En un intento de reducir sus condenas, Costa y Yousseff firmaron un acuerdo de delación premiada mediante el cual suministraron al Ministerio Público informaciones sobre una red de corrupción que, entre el 2004 y el 2012, desvió unos 3.700 millones de dólares de Petrobras para pagar sobornos a funcionarios y financiar partidos políticos.

En base a las denuncias de Costa y Yousseff, la Policía Federal arrestó desde entonces a varias personas sospechosas de vínculos con el esquema ilegal, entre ellas dos otros exdirectores y un exgerente de Petrobras y numerosos ejecutivos y propietarios de empresas que tenían contratos con la petrolera, como las constructoras Camargo Correa y OAS.

Condena cumplida

El Supremo Tribunal Federal (STF) de Brasil declaró ayer cumplida la pena de cuatro años y ocho meses de cárcel dictada al expresidente del Partido de los Trabajadores (PT) José Genoíno por sus nexos con el escándalo de pago de sobornos a legisladores aliados.

La decisión de la Corte Suprema, adoptada por unanimidad, se basa en un decreto firmado a fines del año pasado por la presidenta Dilma Rousseff que concedió indulto a los presos que, tras cumplir una cuarta parte de sus condenas, hubiesen sido beneficiados por el régimen semiabierto. (DPA)