Campaña alterada en Roca: plan B para Juntos y un candidato infartado

Barresi y Maida serán los representantes del oficialismo provincial, luego de que Blanes se bajara. El resto de la lista se anunciará mañana. El concejal Álvarez fue operado de urgencia, pero desde Unión Vecinal dijeron que su postulación se mantiene.



Barresi, Weretilneck y Maida, ayer al mediodía en la casa del ministro Di Giacomo. El anuncio llegó cerca del plazo final para anotarse.

Barresi, Weretilneck y Maida, ayer al mediodía en la casa del ministro Di Giacomo. El anuncio llegó cerca del plazo final para anotarse.

En tres días se agotará el plazo para presentar candidaturas en Roca. La campaña tenía que ingresar ayer a paso firme en el terreno de las definiciones. Sin embargo, los sobresaltos dominaron la jornada: Juntos se quedó sin el candidato que proyectó desde un principio y Unión Vecinal interrumpió abruptamente su trabajo, porque el concejal y aspirante a la intendencia, Mario Alvarez, sufrió un infarto.

El oficialismo provincial activó rápido un plan B y pasadas las 14 de ayer  anunció su fórmula para los comicios del 23 de junio. Andrés Barresi y Gustavo Maida encabezarán la lista, con el respaldo del gobernador Alberto Weretilneck, quien llegó hasta Roca para la foto y la presentación en redes sociales.

Barresi es el secretario de Planificación de la provincia y hasta el fin de semana aparecía como potencial compañero de Gerardo Blanes en la boleta de Juntos.

Pero el rector del IUPA y legislador electo terminó de cerrar la puerta ayer temprano, cuando confirmó públicamente que se bajaba de la carrera electoral por razones personales.

Maida proviene del sector privado -su familia tiene una arenera desde hace décadas en la ciudad- y contaba con el impulso del ministro de Gobierno, Luis Di Giacomo, para formar parte de la lista.

El resto de la lista se confirmará en las próximas horas, con una premisa que ayer quedó ratificada: no habrá militantes activos de Juntos ni de otros partidos en la nómina, sino que se priorizarán trayectorias en ámbitos sociales, deportivos, gremiales y religiosos.

De esta manera, el oficialismo provincial buscará recuperar terreno en una campaña que ya empezó hace varios días para el Frente para la Victoria, el Frente de Izquierda y de los Trabajadores y Unión Vecinal.

Esas tres fuerzas tienen confirmadas sus listas, con las candidaturas a intendente de María Emilia Soria, Carlos Castro y Mario Álvarez, respectivamente.

Este último concejal tenía prevista la presentación de sus propuestas y de los integrantes de la lista anoche en la CAIC.

Álvarez permanecía ayer estable, en terapia intensiva.

Todo se modificó durante la madrugada de ayer, cuando Álvarez fue atendido de urgencia en el Sanatorio Juan XXIII, donde más tarde lo sometieron a una intervención coronaria.

De acuerdo a la información aportada por allegados directos, el edil sufrió un infarto, que obligó a colocarle dos stent para desobstruir una arteria.

De todas maneras, desde Unión Vecinal aseguraron que Álvarez instruyó a que se retome el trabajo de campaña, presentando hoy la documentación de la lista ante la Junta Electoral.

El perfil de la nueva fórmula municipal

Andrés Barresi es actualmente secretario de Planificación y Desarrollo Productivo de Río Negro, cargo que ocupa desde 2017.

Tiene 50 años, es ingeniero industrial, estudió en Estados Unidos y se desarrolló en la actividad privada, últimamente con fuertes vínculos con el sector de la fruticultura.

Fue quien encabezó las negociaciones para que la empresa Durlock se instalara en Roca.

Gustavo Maida, por su parte, es empresario local. Está en el rubro de materiales áridos, movimiento de suelo y alquiler de volquetes y obradores.

ANÁLISIS

Una ciudad desmovilizada

Roca tiene 100.000 habitantes y apenas cuatro candidatos a intendente.

Y entre esos anotados, una es la hermana del intendente y otro ya participó en el 2015.

Sumado a eso, los partidos de gobierno en la provincia y la Nación llegan con jirones a la presentación de listas.

Claramente, el escenario muestra un déficit de participación en política.

Las razones son múltiples, pero hay rasgos salientes.

En el oficialismo se acentuó el verticalismo. Las decisiones son de un pequeño círculo, con una palabra santa al final del camino. Cuando ese gurú trastabilló, poco y nada había más allá de la familia para la renovación.

En la oposición se cruzan dos factores.

Uno de ellos es interno: muy pocos están dispuestos a arriesgar su capital después de ganar a nivel provincial.

Es difícil explicar cómo después de haber sacado el 38% en la ciudad, con dos ministros, dos legisladores (uno vicegobernador electo), dos legisladores electos y una mesa partidaria, Juntos terminó definiendo las candidaturas contrarreloj.

El segundo factor es externo: es cierto que hubo mucha “rosca” y pocas concreciones. Pero también es cierto que durante un mes varios empresarios y profesionales rechazaron los ofrecimientos de Juntos.

¿Qué reflejan esos “no”?

En principio, una apatía ante la política partidaria, algo no exclusivo de Roca.

Lo singular de la ciudad es que, más allá de su versión amable inaugurada después del #7A, el rigor que el sorismo hizo sentir durante años a opositores y críticos terminó haciendo mella.

Seguramente hay muchos interesados en administrar con eficiencia el municipio. Pero no tantos para hacer campaña contra el intendente y su entorno.

Y así, la política local sigue girando sobre un reducido círculo, donde la lealtad paga más que el profesionalismo y donde el silencio muchas veces es salud.


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