Cantando bajo la lluvia
Esta película es la verdadera prueba de lo que es un clásico. ¿Quién, haya visto todo o apenas una parte del filme, no canta su canción principal si anda en la calle, mientras llueve? Puede que no se anime al baile, es cierto. Pero la escena del insuperable Gene Kelly bailando bajo la lluvia quedó en la memoria de todos. La película es algo así como el cine dentro del cine: un estudio de Hollywood en medio del doloroso paso del cine mudo al sonoro y cunde el pánico. Pero no hay melancolía aquí. Al contrario, la alegría que contagia lo transforma en un antídoto contra la tristeza.
Esta película es la verdadera prueba de lo que es un clásico. ¿Quién, haya visto todo o apenas una parte del filme, no canta su canción principal si anda en la calle, mientras llueve? Puede que no se anime al baile, es cierto. Pero la escena del insuperable Gene Kelly bailando bajo la lluvia quedó en la memoria de todos. La película es algo así como el cine dentro del cine: un estudio de Hollywood en medio del doloroso paso del cine mudo al sonoro y cunde el pánico. Pero no hay melancolía aquí. Al contrario, la alegría que contagia lo transforma en un antídoto contra la tristeza.