“Carta al papa”

Redacción

Por Redacción

La verdadera y eterna palabra es la de Dios, vale lo mismo para el juicio. Nadie en el mundo está capacitado para juzgar ni criticar al otro. Ante las distintas opiniones (a favor y en contra) sobre el regalo del rosario y, sin ánimo de faltarle el respeto, me dirijo a Ud. a fin de hacerle algunas sugerencias. A mi humilde entender, debería evitar los hechos que, en razón de su investidura como líder religioso y máximo responsable de la Iglesia católica puedan dar lugar a malos entendidos. En términos generales, sugiero abstraerse de la política, no tomar partido en las elecciones de ningún país –y menos en el propio–; no demostrar preferencias por ningún candidato ni enviar regalos o mensajes “suspicaces”. También le sugiero resguardar su figura para evitar su utilización con fines políticos, económicos, marketineros y para apasionar multitudes. Como Ud. bien sabrá, en su época, el mismo Jesús se abstuvo de la política y fue ajusticiado por declararse rey. Dijo: “Dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios”. Jamás, en su corta vida pública hizo alarde de su poder (Mi Reino no es de este mundo). Nos dejó un mensaje inédito: “Amen a sus enemigos” (conversión del odio en amor) y pregonó el amor al prójimo y la no violencia. Comparto vuestras declaraciones en relación a la franja separatista entre países ricos y pobres (lamentablemente, los primeros necesitan de los segundos), la gran crisis humanitaria mundial por indiferencia ante las muertes, guerras, violaciones, migraciones, desnutrición, enfermedades, contaminación ambiental y deforestación, calentamiento global, narcotráfico, corrupción, caos económico, etc. Todos debemos tomar consciencia y solucionar, urgente, la destrucción de la humanidad y del mundo por la ambición del “poder” y “poseer” del hombre. Con relación a vuestra “Declaración del Año Jubilar de la Misericordia”, quisiera pedirle, encarecidamente, que instruya a sus pastores sobre el verdadero significado del mismo, así como también de la “Devoción a la Divina Misericordia de Jesús”, ya que, muchos de ellos están confundidos y no han tomado consciencia de que deberían ser los principales difusores, tanto de su imagen como de la devoción. Dios lo bendiga y la Virgen lo proteja. Marcos A. Machado DNI 10.889.193 Buenos Aires

Marcos A. Machado DNI 10.889.193 Buenos Aires


La verdadera y eterna palabra es la de Dios, vale lo mismo para el juicio. Nadie en el mundo está capacitado para juzgar ni criticar al otro. Ante las distintas opiniones (a favor y en contra) sobre el regalo del rosario y, sin ánimo de faltarle el respeto, me dirijo a Ud. a fin de hacerle algunas sugerencias. A mi humilde entender, debería evitar los hechos que, en razón de su investidura como líder religioso y máximo responsable de la Iglesia católica puedan dar lugar a malos entendidos. En términos generales, sugiero abstraerse de la política, no tomar partido en las elecciones de ningún país –y menos en el propio–; no demostrar preferencias por ningún candidato ni enviar regalos o mensajes “suspicaces”. También le sugiero resguardar su figura para evitar su utilización con fines políticos, económicos, marketineros y para apasionar multitudes. Como Ud. bien sabrá, en su época, el mismo Jesús se abstuvo de la política y fue ajusticiado por declararse rey. Dijo: “Dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios”. Jamás, en su corta vida pública hizo alarde de su poder (Mi Reino no es de este mundo). Nos dejó un mensaje inédito: “Amen a sus enemigos” (conversión del odio en amor) y pregonó el amor al prójimo y la no violencia. Comparto vuestras declaraciones en relación a la franja separatista entre países ricos y pobres (lamentablemente, los primeros necesitan de los segundos), la gran crisis humanitaria mundial por indiferencia ante las muertes, guerras, violaciones, migraciones, desnutrición, enfermedades, contaminación ambiental y deforestación, calentamiento global, narcotráfico, corrupción, caos económico, etc. Todos debemos tomar consciencia y solucionar, urgente, la destrucción de la humanidad y del mundo por la ambición del “poder” y “poseer” del hombre. Con relación a vuestra “Declaración del Año Jubilar de la Misericordia”, quisiera pedirle, encarecidamente, que instruya a sus pastores sobre el verdadero significado del mismo, así como también de la “Devoción a la Divina Misericordia de Jesús”, ya que, muchos de ellos están confundidos y no han tomado consciencia de que deberían ser los principales difusores, tanto de su imagen como de la devoción. Dios lo bendiga y la Virgen lo proteja. Marcos A. Machado DNI 10.889.193 Buenos Aires

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