La maravilla de escribir poesía
Dr. Héctor Luis Manchini DNI 7.779.947 Abogado – Ex Juez
Zapala
Según pone de manifiesto David Richo (Ph. D.) la poesía tiene un poder curativo destacando que la «terapia poética» se usa a menudo hoy en día en entornos de salud mental para la curación y crecimiento. Los pacientes leen y escriben poesía para encontrar nuevas formas de estar atentos o relajados. La poesía puede señalar el trabajo que pueden hacer en sí mismos. La poesía puede abrirlos a nuevas formas de afrontamiento. Un poema puede conducir con seguridad al reino del inconsciente que normalmente podrían ser aterradores. Los poemas abren la imaginación para ver alternativas al estatus quo o al sufrimiento crónico. De hecho, cada poema nos adentra en un universo paralelo.
Lo expuesto en el párrafo precedente no son simples pareceres sino que ponen de manifiesto el poder sanador de la poesía que realmente se provoca cuando hacemos nuestra propia experiencia y sorprendidos nos encontramos un cambio rotundo y positivo en nuestra manera de ser diaria experimentando sentimientos y sensaciones que hasta ese momento nos eran desconocidas, transformándose este escrito en una invitación a que comprueben la maravilla de la poesía destacando que para lograr los resultados pretendidos, no necesitamos ser expertos en escribir y veremos que paulatinamente hasta nuestras expresiones más comunes se ponen de manifiesto provocando un cambio relevante en nuestras formas y maneras dejando de lado esas nuevas formas de estar atentos y relajados de la que nos habla David Richo.
El poder sanador de la poesía se pone de manifiesto cuando por ejemplo al destacar que un médico romano, Solano, en el siglo I d.C. era conocido por prescribir drama, compuesto de poesía para la curación y así recomendó asistir a tragedias para sus pacientes maníacos y comedias para sus pacientes deprimidos.
David Richo apunta que «cuando nos sentamos conscientemente a escribir un poema, comenzamos en casa en nuestro mundo aquí y ahora, con un rotundo sí a lo que es. Luego nos lanzamos a los alcances complejos, conflictivos y sin embargo empoderadores de nuestra imaginación con todo sus miedos y deseos».
Escribir poesía tiene muchos beneficios psicológicos y espirituales incluidos la liberación de la inhibición del ego (reprimirnos) y la agresión (criticar o descartar nuestras habilidades potenciales).
Freud escribió: «No fui yo, sino los poetas quienes descubrieron el inconsciente». Todavía llevó más lejos esta declaración: «La mente es un órgano para hacer poesía».
Para finalizar diremos como lo hace David Richo que los buenos poemas no tienen fondo. Nunca ceden plenamente su significado, quizás ni siquiera al poeta, son inagotables como Shakespeare, como el arte en Roma o como el amor en nuestros corazones.
Dr. Héctor Luis Manchini DNI 7.779.947 Abogado - Ex Juez
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