El poder del fuego desplazó el poder de la razón

Por Carta de lector

Germán Alonso Roldán

NEUQUÉN

Rusia impunemente invade Ucrania ante cierta pasividad del mundo.

¿Cómo es posible que la comunidad internacional permita semejante atropello de un autócrata hacia un país que lucha desesperada pero valientemente por defenderse ante la supremacía manifiesta de los agresores?

¿Qué falla para que no se hayan podido poner en marcha mecanismos -salvo los financieros- que neutralicen estas atrocidades?

Los estragos están a la vista: no solo la destrucción y muerte. También el éxodo de los millones obligados a huir.

Triste: el poder del fuego desplazó el poder de la razón y la persuasión.