Elsa Inés “Chicha” Suárez: sobrina nieta de don Amaranto Suárez

Carta de Lector

Por Carta de lector

Chicha es sobrina nieta del gran intendente Amaranto Suárez, recordado por muchas acciones entre las que se destaca el derribamiento, el 12 de marzo de 1936, de “La tranquera de los ingleses”: un doble portón erigido por la empresa inglesa de ferrocarriles que se emplazaba en ambos extremos del ahora Parque Central y que no sólo llevó al uso de la denominación de Bajo y Alto de la ciudad, sino que también impedía la integración de una por entonces pujante localidad de 5.000 habitantes.

Don Amaranto fue un pionero del transporte automotor de la Patagonia.

El abuelo de “Chicha” –don Jacinto Suárez- era hermano del aludido intendente. Uno de sus hijos Horacio Suárez- casado con Inés Fernández- tuvo dos hijos: Elsa Inés “Chicha” y Horacio. Nuestra homenajeada nació el 7 de mayo de 1937 en la capital neuquina.

Su padre trabajó con don Amaranto cuando se abrió la tranquera que mencionamos en párrafos anteriores, y luego se desempeñó como chofer de Vialidad Nacional. Chicha se casó en 1964 con Omar Rodolfo Cortari, con quien tuvo tres hijas: Claudia, Analía y Patricia, y nietos que completan la familia.

Su esposo llegó a Neuquén en el año 1949, y cuando dos años después ingresó al Servicio Militar se quedó a trabajar en el ejército, trabajo del cual se retiró como suboficial principal. En el antiguo negocio, “Casa Lavalle y Dorr”, ubicado en la esquina de San Martín e Irigoyen y que se dedicaba entre otras cosas a la venta de máquinas de coser, “Chicha” se desempeñó enseñando bordado a máquina a las compradoras de las Máquinas Godeco.

Asimismo, Chicha trabajó en la década del ‘80 como voluntaria de LUNCEC, y colaboró con Caritas en la Capilla de San Francisco de Asís; formó parte de la” Asociación Neuquén para Neuquén”, entre otras tareas. Había estudiado en la vieja Escuela profesional de Mujeres, sita en Diagonal Alvear, devenida en ENET N° 2 y luego EPET 14. Con gran emoción, “Chicha” escribió recuerdos de sus épocas de estudiante de esta escuela cuando la entrevistamos hace dos décadas.

Reproducimos ahora un fragmento de aquellas sentidas palabras: “Comienzo esta nota en un humilde recuerdo al cumplirse, en el año 2004, 50 años del egreso de nuestra querida y recordada Escuela Profesional de Mujeres doña Gregoria Matorras de San Martín, que ya no existe y en la cual pasamos unos hermosos años de estudiantes, y, también, rendirle un homenaje a quienes fueron los profesores que nos supieron guiar en el camino de estudiantes. Comenzamos nuestro 1er. año en la Escuela Industrial, con quienes compartíamos el edificio ubicado en la calle Láinez 250, que antes había sido la comisaría del bajo (así se la llamaba), y en 2do. año. nos mudamos a la Cooperadora Conrado Villegas, edificio en el cual estábamos todos los años juntos en el salón grande. En el año 1954 egresamos con el título de “Profesoras de Corte y Confección”, ¡era un orgullo de la época! Recuerdo a mis profesoras: a la Sra. de Massciovechio de Thomas, que era la directora; la Sra. de Roos, la rectora; las hermanas Ferreira, la Sra. de López, Sra. de Abadie, Sra. de Aquistapace, la Sra. de Focaccia; la Sra. Irma Ortiz profesora de Educación Física, y las clases se impartían en el Club Independiente, ubicado en la calle Irigoyen, frente a la escuela. Recuerdo, también con afecto, a las porteras Nena Palavecino y Eva. Mis compañeras eran: Teresa Artigas, Elsa Medina, Úrsula Stockelman, Anita Bonelli, Nelly Álvarez, Ilda Huenul, Gladys Bussalino, Romilia Vázquez, Teresa Ambrosio, Esther Callejos, Clyde Coll, Ketty Orbanich, Gregoria Giuliani, Griselda Ríos. […] Recuerdo el día en que se cerró la Escuela (a mitad de la década del ‘80), ya estaba ubicada en la Diagonal Alvear primera cuadra. El uniforme que usábamos para los desfiles era zapatillas y zoquetes blancos y un cuello tejido blanco, para que no se nos viera otro color debajo del guardapolvo; en invierno usábamos cancán de nylon para resguardarnos del frío. Usábamos un distintivo blanco con iniciales rojas. E.P.M.”.

La Sra. de Néstor Suárez (hermano de su padre Horacio), doña Marta Ponce de León de Suárez, era la directora de la Escuela N° 2 cuando se inauguró el actual edificio de la diagonal San Juan, en el año 1975.

 “Chicha” recibió, en su nombre, el recuerdo de la Comisión de festejos de la escuela, en el mes de octubre de 2004, debido a que su tía Marta residía en la ciudad de Zapala. Las podemos observar en la foto.

Una vez más homenajeamos a Chicha –quien partió a otro plano hace unos años- y, en su nombre, a todas las madres en su día, por haber sido guías, confidentes, por su amor y dedicación inigualables; nuestras madres nos enseñaron a enfrentar la vida con valentía y optimismo.


Chicha es sobrina nieta del gran intendente Amaranto Suárez, recordado por muchas acciones entre las que se destaca el derribamiento, el 12 de marzo de 1936, de “La tranquera de los ingleses”: un doble portón erigido por la empresa inglesa de ferrocarriles que se emplazaba en ambos extremos del ahora Parque Central y que no sólo llevó al uso de la denominación de Bajo y Alto de la ciudad, sino que también impedía la integración de una por entonces pujante localidad de 5.000 habitantes.

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