Maestros María del Rosario Pérez y Eduardo Agapito Cortez Rearte, protagonistas de las “oleadas pedagógicas” del siglo XX

En la primera mitad del siglo XX llegaron a estas tierras grupos de maestros, en su mayoría puntanos y riojanos, que pusieron su templanza y fortaleza al servicio de la nor Patagonia. En el caso que hoy nos ocupa, los recuerdos fueron brindados en una oportunidad y recreados hace unos días por su hija Meneca, una neuquina próxima a cumplir 96 años que está muy orgullosa de la labor desplegada por sus padres desde el punto de vista docente y de la fidelidad peronista que practicaron. Don Eduardo Agapito Cortez Rearte, nacido en Chilecito, La Rioja, se casó con doña María del Rosario Pérez, también maestra. Tuvieron cinco hijos, los tres últimos neuquinos: Rolando; Jorge Carlos “Chichin”; Nelia Aida “Meneca”; Darío Augusto “Tata” y María Delia “Diuca”. Numerosos nietos y bisnietos completan la historia familiar.
Al comienzo, don Agapito ejerció sus tareas docentes en el interior de la provincia, en las escuelas “rancho” de El Cholar, y luego en Covunco Centro hasta su traslado a la capital. Mientras se encontraba en el interior, se editó en Zapala el periódico Acción, destinado a los maestros. Don Agapito, junto con otros colegas, formó parte de la edición. Radicado en esta capital, trabajó como maestro fundador de la escuela N° 121 que comenzó a funcionar en Perito Moreno 146, luego se trasladó a Río Negro y Perito Moreno. No se sabe si don Franzán -recordado vecino- donó o vendió el terreno.
En 1938 se creó la escuela N° 121: don Cortez Rearte fue su primer director, acompañado en la vicedirección por Ernestina Eremita. La escuela tiene edificio nuevo, desde el 2000, situado en calle Pedro Mazzoni, nombre de un integrante del primer Concejo Deliberante neuquino. Además, el nombre de la escuela es Ministro González, aquel ministro que avizoró la grandeza del Neuquén en 1904 en los actos de la fundación; todo esto le imprime al establecimiento aires de historia genuina. En 1941 se aprobó el contrato de locación entre el inspector seccional de Neuquén y Manuela C., viuda de Izquierdo. Don Agapito y su familia vivían en Mendoza 225, frente a la plaza Ministro González, como observamos en la foto; allí vive su hija. Cortez Rearte ejerció múltiples funciones: perteneció a la Asociación de Maestros del Neuquén; en 1951 integró el Concejo Municipal de la capital neuquina, que fuera presidido por Ramón Ró secundado por los concejales José Carol, Carmelo Sofio y Ángel Edelman. Más adelante Cortez Rearte ocupó el cargo de presidente del Concejo.
Fue comisionado municipal hasta 1955, razón que lo había hecho presidir los actos del cincuentenario de la capitalidad el año anterior: integró la comitiva que se entrevistó con el general Perón para la provincialización de los territorios nacionales. En 1963 fue vicepresidente del Banco Provincia durante el primer gobierno de don Felipe Sapag. Numerosas maestras y maestros lo acompañaron: Blanca Lucero de Mollins; Elvira de Eiris; Víctor Aníbal García; Manuela Barreiro; Prof. Olimpia Parola de Krause; Armando Cucurullo; Rubén Balbi; Carlos Alcántara; Magdalena Masramón; Sra. de Carrera Frea; profesora de música, Tuca; profesora de Manualidades, Rosa Servini de Gral. Roca, entre tantos otras.
Hace varios años, la hija de don Agapito nos contó que “en épocas de vacaciones daban clases en las llamadas `vacaciones útiles´”; recuerda que su madre caminaba alrededor de la escuela, en el vecindario, para colocarle gotas en los ojos a los enfermos cuando lo necesitaban. Así fue que conoció a una mujer, recordada por los neuquinos, conocida como Negra Camuya, que tenía seis hijos y era empleada del hospital. Doña Rosario les proveyó de leche y les enseñaba a escribir.
“Meneca” nos dijo: “Nuestra familia tuvo mucho contacto con los líderes peronistas, incluso los conocimos, pues concurríamos a las reuniones que Eva hacía en la Secretaría de Trabajo, en un encuentro de maestros de todo el país”. También recordó que concurrieron a la Quinta de Olivos y conversaron sobre el voto femenino con Eva.“A los 18 años me afilié al Partido peronista en Neuquén, tenía el N° 7”.
El relato está cargado de orgullo por parte de la hija de don Agapito Cortez Rearte. Todos los hermanos estudiaron secundario y uno de ellos se recibió de odontólogo. Ella trabajó en la Gobernación y luego ingresó a la Legislatura en donde se jubiló.
Durante la proscripción del peronismo se reunían en la casa del Dr. Quarta, último gobernador peronista. Hoy honramos y homenajeamos a estos maestros y, en su nombre, a todos los educadores, a las enseñanzas impartidas que perduraron a través de los años. Porque las raíces que echa la educación, son para siempre.
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