Caso Dato: el joven que se entregó prefirió el silencio

Por Redacción

VIEDMA (AV).- El joven que se entregó en el marco de la causa por el intento de asalto a un comerciante, hecho que terminó con la muerte de un joven integrante del grupo delictivo, se abstuvo de declarar. El fiscal de la causa, Marcelo Álvarez, había solicitado al juez la captura de Nicolás Quinteros (19) y un acercamiento de los efectivos de la Brigada de Investigaciones con la familia del joven habría generado su presentación espontánea en la comisaría Primera. Si bien se abstuvo ante el juez, el joven se habría desvinculado del hecho, aunque sería conocido del fallecido Damián Salvo. En tanto la Policía continúa en la búsqueda de León Belmar, identificado como otro de los integrantes del grupo que disparó contra el comerciante viedmense Sergio Dato, propietario de una heladería céntrica. El damnificado ya prestó testimonio ante el juez Carlos Reussi. Durante varios días estuvo bajo contención psicológica junto a su familia tras el drama sufrido. Su vivienda en el barrio Don Bosco continúa con custodia policial permanente luego de la madrugada del lunes 6 de este mes, cuando fue atacado a tiros al menos por dos jóvenes que descendieron de un Falcon que estaba en marcha a metros de su casa. Dato alcanzó a escapar en medio de un fuego cruzado en el que habría sido baleado Salvo. En el lugar del hecho fueron encontradas vainas calibre 22 y una pistola 9 mm. El mismo día que se entregó Quinteros, un llamado anónimo avisó a la Policía sobre la existencia de armas envueltas en una bolsa de residuos en inmediaciones de un edificio casi destruido a la vera de la Ruta 3, en uno de los ingresos a Viedma. Se estima que esas pistolas calibres 38 y 22 habrían sido utilizadas en el hecho. El juez ordenó los peritajes para verificar si estaban aptas para disparar. Varios fueron los allanamientos que se realizaron apenas ocurrió el hecho con el fin de encontrar las armas. Según Jorge Estavanasio, el conductor del Falcon, quien también está detenido, él trasladó bajo amenaza hasta el lugar del hecho a cuatro hombres con armas. Uno era Salvo; otros dos podrían ser Quinteros y Belmar y restaría identificar al cuarto.