Catálogo de despropósitos
La irrupción de las PASO, de Massa y de promesas para el 2019.
río negro
ADRIÁN PECOLLO adrianpecollo@rionegro.com.ar
Había un catálogo de cosas que no debían suceder. Esa lista incluía que la renegociación petrolera no podía demorar más ni caer en sospecha, los tiempos electorales no debían adelantarse y el gobierno de Weretilneck no podía seguir en la apatía y en la falta de iniciativa. Pero está ocurriendo todo eso. Un gran secreto es qué ocurre con el acuerdo con Petrobras. El jueves se cumplirá un mes de su firma. Fue el plazo fijado por el gobernador para el aval legislativo. Pero aún no lo envió y el trámite continúa en el Ejecutivo. La mirada de la Fiscalía de Estado no fue lo rápida y sencilla que se quería: cuatro páginas de observaciones planteó Pablo Bergonzi a Energía. El equipo de Guillermo Gesualdo se internó en la Fiscalía para destrabar la carpeta de más de 2.000 páginas. La primera conclusión es la inexistencia de interrelación entre ambas áreas. Aquélla negoció y acordó un plan con Petrobras que recién ahora revisan los fiscales. ¿Y la política del gobierno? Los parches no podrán ocultarse y quedarán exhibidos en el debate legislativo. En la prioridad de acordar, Energía apartó los conflictos y la Fiscalía cree que el entendimiento por la prórroga debería cerrar esas causas judiciales impositivas y ambientales pendientes. Hay dos expedientes en discusión por la suba de Ingresos Brutos. Petrobras presentó uno en la Corte y la Agencia Recaudatoria provincial demandó a la petrolera por 69 millones de pesos en el juzgado de Cipolletti en marzo, coincidiendo con el proceso de negociación. La Fiscalía representó en esa acción a la Agencia. Parte del gobierno acordaba y otra parte demandaba. No era una estrategia, sino el resultado de la polaridad oficial. En los últimos días, aquella acción y el celo de la Fiscalía en el acuerdo firmado derivaron en una contraofensiva gubernamental, trasluciendo que existe un particular interés de los fiscales en los honorarios de aquella causa cipoleña. En ese submundo de sospechas el oficialismo remitirá esta semana el proyecto a la Legislatura con remiendos notables. La Fiscalía de Estado no es la misma desde que el juez Favio Igoldi imputó a Bergonzi en la causa por el seguro de vida de Carlos Soria, derivada del escrito enviado a la Justicia por Weretilneck luego de hablar de presuntos “negociados” propuestos por Martín Soria. Bergonzi no entiende lo que le ocurre, máxime cuando él proponía un escape político para esquivar la judicialización de la disputa con Soria. Por eso, el fiscal no desliga a Weretilneck de sus males. Aquél no le anticipó su plan judicial y éste cuestiona su autonomía judicial. Bergonzi convenció al ministro Alejandro Palmieri de ampararse también en los fueros. Ambos piensan que Igoldi ya los tiene procesados. Y para qué facilitarle esa resolución, se preguntan. “No conozco el proyecto”, respondió Weretilneck cuando un legislador le criticó la reforma del Código Contravencional impulsada por el ministro Oscar Albrieu. El parlamentario dudó de la veracidad de la respuesta. Igual, negación o desconocimiento son variables patéticas, tratándose de un gobierno en el cual escasea el debate de políticas públicas. La promocionada nueva ley contravencional, ¿no se conocía en el oficialismo? ¿Eso explica que funcionarios y legisladores oficialistas, otra vez, ejercitaron su única función, aquella de autoasignada defensa ideológica del “proyecto”? Cuando hay reunión de gabinete ¿de qué se habla si no se analizan ciertas políticas propias? Weretilneck desautoriza a Albrieu y hace más inentendible que persistan en el gobierno el ministro y su esposa, Ondina Agüero, subsecretaria a cargo de la Casa de Río Negro. La nueva incompatibilidad detectada por Anses en la designación de Albrieu –más allá de la alusión a “errores” o “desprolijidades”– impregna el mando de Weretilneck. Esa percepción social y la no resolución de problemas son reveladas en la encuesta de Eco Consultores que el mandatario guarda. Sí relata que se mantiene su buena imagen y relativiza la tendencia en baja de la evaluación de su administración, guarismos electoralmente antagónicos. El gobierno ha perdido la iniciativa hace mucho y está cada vez más a la defensiva de una realidad que parece no controlar. Lo incomoda el apuro del PJ para la implementación de las PASO y el arribo de tiempos electorales. La oposición festeja la idea que le otorga un mecanismo de forzada unidad para resolver sus múltiples candidaturas en las primarias. No hay tiempo, pero Weretilneck –como siempre– se tomará el suyo y abrió el debate con los partidos. Esa ronda comenzará el 1 de junio, sin proyecto. Los diseños posibles: la elección de la fórmula o sólo de gobernador y la anexión o no de listas de legisladores. ¿Será con las PASO nacionales o no? El miércoles, en Buenos Aires, se reunió con Miguel Pichetto, quien le contó su pensamiento: sólo lista de gobernador (dejando al vice para un posterior acuerdo) y las boletas de legisladores (que después se integran por el sistema D’Hont para las generales). Weretilneck, sin revelar mucho, adelantó su apoyo a las PASO. “Es el instrumento para mantener el Frente. Si ganás vos, te acompañamos; si gano yo, me acompañás”. Palabras de Pichetto. Las pretensiones para el 2015 quedaron expuestas. Pichetto está apurado con la ley y no quiere que la ronda partidaria se transforme en dilación. Conocedor de la necesidad radical, habló con Bautista Mendioroz y, si es necesario, sus legisladores confluirán en favor de su aprobación. Pichetto se sorprendió del “contacto” de Weretilneck y Sergio Massa. Lo sabía y el gobernador recién se lo contó cuando ya era público. “Casual y social”, según Pedro Pesatti. No hay inocencia política. “No le queda margen en el FpV porque Pichetto estará con (Daniel) Scioli y (Martín) Soria con el kirchnerismo”. Así, el diputado del Frente Renovador intuyó la marcha de Weretilneck cuando difundió su diálogo mientras el mandatario se deshacía en explicaciones. Pesatti alentó más suspicacias. Fue en el “cumpleaños de un empresario”, dijo. ¿Quién es ese empresario? La desconfianza anida también en Weretilneck. Se aferra a la sociedad con el PJ, pero sabe del peligro de las PASO y no divisa qué pretenden sus aliados. Tiene para sí, todavía, la posibilidad de la iniciativa y el armado del instrumento. En ese sentido, sus operadores son limitados, algunos confederados del PJ –como Pesatti y pocos funcionarios– y el siempre versátil legislador Facundo López. Por ahora, se concentra en incansables jornadas y recorridas para apuntalar su figura y así su personal gestión. ¿Y Soria? El roquense persiste en su técnica guerrera y se ubica en la partida de las PASO para el Ejecutivo. Con esa insinuación afloraron interpretaciones constitucionales del artículo 172 (que limita a cónyuges y parientes directos del gobernador anterior). Hay quienes descreen de su intención y advierten que replica lo hecho por su padre en el 2007 cuando se fortaleció en el Alto Valle batallando contra el candidato del PJ, ya entonces Pichetto. Si fuese así, Soria esperaría al 2019. El senador quiere tentar al roquense con un pacto de recíproco apoyo. La jefa barilochense María Martini milita en un entendimiento entre ambos. Incluso el parlamentario ofreció una garantía de cumplir un único mandato de cuatro años y, para eso, ofreció la reforma constitucional para eliminar la reelección. “Estoy convencido de ese modelo”, arengó. La ventaja de todo oficialismo consiste en comandar la iniciativa. Hasta ahora, el FpV se mostró limitado a durar. A veces, no sabe cómo ni para qué.
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