El cóndor andino gasta cinco veces menos energía que un cisne al volar

Un investigador de Bariloche participó en un estudio global que comparó 50 especies de aves y murciélagos. Qué dicen los resultados publicados en revista Science.

Por Redacción

El cóndor andino aletea apenas el 0,1 % de su tiempo de vuelo (Foto: Álvaro Moya)

Volar no siempre exige un gran gasto de energía. En plena naturaleza, las aves y los murciélagos pueden aprovechar el viento y las corrientes de aire ascendentes para recorrer largas distancias con menos esfuerzo del que sugieren los experimentos de laboratorio.

El cóndor andino es un ejemplo extremo. Aunque pesa alrededor de 11 kilogramos, al igual que el cisne, su costo de transporte fue un 79 % menor. Esta medida indica cuánta energía necesita un animal para recorrer una distancia determinada.

El hallazgo forma parte de un estudio publicado en la revista Science, con el liderazgo de investigadores del Instituto Max Planck de Comportamiento Animal y la Universidad de Swansea. Sergio Lambertucci, investigador del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas y la Universidad Nacional del Comahue, también participó en el trabajo.

Durante décadas, las estimaciones sobre el gasto energético de los animales se basaron en pruebas de laboratorio. Pero esas condiciones controladas no reflejan las dificultades ni las ventajas que ofrece el ambiente natural. En el cielo, las corrientes ascendentes permiten que algunas aves ganen altura sin aletear de forma continua. El viento también puede facilitar el desplazamiento o exigir más esfuerzo, según su dirección.

Para medir esa influencia, los investigadores analizaron 17 años de registros de GPS y sensores de aceleración de 850 animales de 38 especies. Además, incorporaron cuatro años de observaciones de radar sobre especies voladoras más pequeñas. El estudio abarcó 50 especies de aves y murciélagos.

Los sensores permitieron distinguir el aleteo del planeo, dos formas de vuelo con distintas exigencias energéticas. Luego, los investigadores relacionaron los recorridos con las condiciones atmosféricas para estimar el gasto de energía por distancia.

Los datos mostraron una diferencia notable entre el cóndor andino y el cisne trompetero. El primero aleteó apenas el 0,1% de su tiempo de vuelo; el segundo, el

99%. El aprovechamiento de las corrientes de aire ayuda a explicar la ventaja energética del cóndor.

El cisne trompetero aletea el 99 % de su tiempo de vuelo (Foto: Wikipedia)

El beneficio, sin embargo, depende de las condiciones del entorno. Las aves planeadoras reducen su esfuerzo gracias a las corrientes ascendentes, mientras que las especies que dependen del aleteo sienten más los efectos de los vientos favorables o contrarios.

Como próximo paso, propusieron medir directamente el gasto energético, por ejemplo, mediante el seguimiento de la frecuencia cardíaca. Esos datos permitirían conocer con mayor precisión cuánto esfuerzo requiere el vuelo en distintas especies y condiciones.


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