Cipolletti continúa en la mala y esta vez se cayó en Tucumán
La derrota ante Atlético acentúa el drama y torna cada vez más difícil la esperanza de poder salvar la categoría.
TUCUMAN (Especial).- Lo de siempre. Cipolletti fue con la ilusión de revertir esta historia que cada día huele más a descenso y se volvió con la amargura dibujada en el rostro.
Lo de siempre, aguantó hasta donde pudo a Atlético Tucumán pero terminó arrancando la segunda rueda del torneo perdiendo por 2 a 0 ante el «decano», aunque se diga que hizo más méritos que en otras oportunidades.
Esperar, tratar de no cometer errores, pararse bien ordenado, tratar de salir rápido. Palabras y frases huecas a la hora del balance y de la cruda realidad.
Aunque algunas actuaciones individuales fueron meritorias. Meritorias y recurrentes como las de Henry Homann y Aníbal Iachetti que siempre se ponen el equipo al hombro, pero está claro que hace falta algo más que eso.
Ni aun con un hombre más, ni dominando a su rival territorialmente, ni llegando en varias oportunidades los albinegros pudieron acercarse en el marcador. Pero además, en alguno de los tantos errores cometidos por los defensores, su rival selló el resultado.
Aguantó 41 minutos con la típica postura de un equipo visitante que encima demuestra que es inferior. Porque los rivales perciben cuando se entra a jugar con miedo, cuando nadie quiere arriesgar, cuando se teme perder por mucho. Y lo aprovechan, tarde o temprano lo aprovechan.
Porque hasta tuvo la oportunidad de jugar mucho tiempo del encuentro con un jugador de más, y esto es decir mucho ante un limitado Atlético Tucumán. Sin embargo, fue desperdiciando una a una las no muchas ocasiones que se le presentaron.
El resumen es claro: Si las escasas llegadas no muestran un buen porcentaje de efectividad, está claro que será muy difícil pensar en dar vuelta esta historia que para Cipolletti cada vez se complica más.
Cipolletti lo volvió a pagar muy caro y esto oscurece mucho más su panorama.
Ahora la cosa pasa por trabajar para revertir la situación porque no está todo dicho y existen las esperanzas. Lo de siempre, a tratar de empezar de nuevo.
Homann confesó que no tuvo consuelo
Sin dudas el mejor jugador de Cipolletti fue Henry Homann. El «Ruso» se puso el equipo al hombro, aportó en ataque y colaboró en la recuperación.
Sin embargo el final lo encontró desconsolado. No sólo su esfuerzo no sirvió de nada, sino que además cuando el partido se iba, vio la tarjeta roja.
Aparentemente se trató de una confusión. Se jugaba el minuto final de descuento y el árbitro Javier Collado pitó. Homann pensó que se trataba del final y por eso pateó la pelota con fuerza.
Collado en realidad había cobrado una falta y por lo tanto le sacó lo que sería la segunda amarilla y la consiguiente expulsión. A partir de allí Homann no tuvo consuelo.
Esto oscurece mucho más el triste presente de Cipolletti que ve peligrar cada vez más su permanencia en la categoría.
Ultimo en la tabla, descendido por promedio, el panorama a futuro no es el mejor.
Y los números no mienten, son más que elocuentes: 11 puntos sobre 51, hace 12 partidos que no gana y que de los últimos 8 encuentros que disputó apenas pudo rescatar un poroto. Nada, si se tiene en cuenta la cantidad que necesita para mantenerse en la divisional.
El próximo encuentro lo jugará el sábado venidero en su estadio. Será a partir de las 22 ante Independiente Rivadavia.
No podrá estar Homann pero por el otro lado se esperan las reapariciones de Matías Urbano, Juan Parra y probablemente el chaqueño Víctor Godoy. Al menos un dato alentador dentro de tantas decepciones.
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