Cita con el folclore

Por Redacción

la peña

jorge vergara jvergara@rionegro.com.ar

Ni siquiera el buen clima falló esta vez. Todo redondo salió en este Festival de Doma y Folclore de Jesús María, que mostró mucho de lo mismo, pero también grandes logros. Un marco de público imponente, cartelera de lujo y despliegues excelentes, conformaron la base de la edición de este año, donde para mi gusto, aunque no soy un seguidor suyo, lo mejor lo dejó Jorge Rojas. Fue tal vez la noche más esperada, pero también la más exitosa. Es que Jorge Rojas es un solista que lo que menos hace es estar solo. No retacea esfuerzos ni recursos a la hora de subir al escenario, no tiene límite de tiempo para cantar y suma a su presentación los mejores shows de baile tradicional. Jorge Rojas es de los que llevan el éxito con perfil bajo, es de aquellos que mantienen la humildad y que no se dejan llevar por las luces, mantiene un feeling con la gente que es imperdible y por si eso fuera poco, está al servicio del público en el escenario. Habla poco y canta mucho. Claro, usted dirá que para eso cobra. Muchos que cobran tanto como él no dan ni siquiera la mitad de lo que da Jorge Rojas en un escenario. Lo de Piñón Fijo, con un espectáculo conocido pero siempre renovado no es para despreciar. La noche de Reyes en la que estuvo en el escenario, dedicada a los chicos, dejó en claro que entre el público infantil es el que lleva la delantera. Alcanzó con ver las caras de los chicos en cada canción o chacarera para darse cuenta que Piñón Fijo tiene detrás suyo a multitudes infantiles. La apertura del espectáculo folclórico en el escenario Martín Fierro estuvo a cargo del Trío San Javier, grupo no tan folclórico y bien clásico, con poca renovación, pero con una legión de seguidores. Son de los cordobeses que pueden faltar en otros festivales, pero no en Jesús María. Para mi gusto, creo que se podía haber arrancado con algo más fuerte. La noche se puso linda, como dicen en el norte, cuando pisaron el escenario los Cuatro de Córdoba, otros de los que llevan la provincia en la sangre y que tienen ese diálogo envidiable con la gente. Son capaces de cambiar de género y seguir con la misma intensidad. Hicieron un paseo provinciano con la zamba Córdoba me Llama y chacarera Del Norte Cordobés, para luego hacer un canto a la esperanza con la canción La Vida. Sergio Galleguillo, que conoce de estas cosas y sabe dónde pegar con su música, levantó el público con su Rioja y vistió de chaya la noche de Jesús María. Galleguillo es sinónimo de seguidores, de fuerza, de intensidad, y así se plantó con todos sus temas conocidos. El punto más alto fue cuando sonaron los acordes de El Camión de Germán, uno de sus temas más conocidos. Ahí el público se soltó del todo y el baile se multiplicó de mil maneras. Daniel Campos, Nacho Prado y Facundo Toro, le dieron vida a Los Nombradores del Alba en tributo a Daniel Toro y al recordado “Tutú” Campos con las piezas “Principito”, “Mantelito blanco”, “El aventurero” y “Zamba para olvidar”. Fue como volver por algunos minutos el tiempo atrás y escuchar voces que marcaron parte de la historia del folclore. El Chaqueño Palavecino fue otro de los que desbordó el estadio. No hay mucho para decir, sus presentaciones son bastante predecibles, pero tiene ese don que hace que la gente no se pierda ninguna de sus presentaciones. Clásicos y no tanto formaron parte de su repertorio para una noche donde la entrega fue propia del Chaqueño, total. El éxito fue socio también de los jujeños Tekis con su nuevo disco “Rock & Tekis” que protagonizaron la denominada “noche joven”. Mucha entrega en esta edición, buena música, algo de renovación y demasiado de lo previsible.


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