Clinton y Bush enfrentados por la economía

En su último informe económico, el presidente saliente se refirió a sus máximos logros y previno a su sucesor

WASHINGTON.- Bill Clinton y George W. Bush aumentaron ayer el pulso que mantienen sobre la salud de la economía de Estados Unidos, en un nuevo capítulo de la quiebra de la cortesía habitual en la transición del poder.

Clinton se dispone a pasar su último fin de semana en la Casa Blanca, mientras George Bush prepara su discurso de investidura, que quiere que sea conciliador, a pesar del aumento de los enfrentamientos verbales entre ambos.

El estado de la economía fue, otra vez, el motivo para una nueva salva del todavía presidente, quien aseguró que, a pesar de los avisos de negros nubarrones por parte de su sucesor, “la economía sigue fuerte, con una base adecuada y un brillante futuro”.

Clinton presentó ayer el último informe económico anual de la Casa Blanca, en el que se cantan sin recato las excelencias de la economía durante los ocho años de su mandato. Durante el mandato, la economía ha experimentado el período de crecimiento más largo de la historia del país, con 22,5 millones de nuevos empleos, inflación baja, alta productividad y el índice de paro más bajo en 30 años.

El presidente avisó contra los recortes de impuestos que planea Bush, e insistió en que “mantener la disciplina fiscal es crítico para mantener a Estados Unidos en el camino del progreso económico”.

Bill Clinton recordó que, según los expertos, la economía crecerá en el 2001 un 2,6 %, un ritmo menor que en el pasado año, pero todavía capaz de crear empleo.

Clinton, quien llegó a la presidencia atacando sobre todo la situación económica del país con George Bush padre, considera este capítulo uno de sus principales logros y no quiere que el Bush hijo pueda ensombrecerlo.

Y es que el futuro inquilino de la Casa Blanca insiste en que la economía se encuentra en una fase muy delicada y amenaza recesión: “Tengo una visión relativamente pesimista acerca de cómo está la economía”, declaró Bush al diario “The Wall Street Journal”.

El presidente electo insistió en su idea de “la economía se está ralentizando, como las cifras comienzan a mostrar claramente. La cuestión definitiva es: ¿Será blando el aterrizaje?”.

En las últimas semanas, Bush ha intentado usar la amenaza de recesión como argumento para justificar su proyecto de poner en marcha un importante recorte de impuestos, por un total de hasta 1,3 billones de dólares en diez años.

Algunos dirigentes republicanos del Congreso han pedido incluso que esos recortes se apliquen, no ya en el 2002, sino con efectos retroactivos a enero del 2001.

“Voy a estudiar todas las opciones. Lo que no voy a estudiar es tratar de reducir la importancia del paquete de alivio fiscal”, aseguró Bush, mientras que su portavoz de la Casa Blanca, Ari Fleischer, declaró que Bush “fue elegido sobre la base de un recorte fiscal, porque cree en él y éste es el mejor momento para hacerlo”.

El oído sordo que Bush presta a los consejos de Clinton sobre la continuación de la disciplina fiscal no es sino el último episodio del creciente enfrentamiento verbal entre ambos, a pesar de que intentan mantener las buenas formas de cara a la transición del próximo día 20.

(EFE)

“El recorte fiscal previsto es excesivo”

WASHINGTON - El presidente de Estados Unidos, Bill Clinton, dijo ayer que la economía del país tiene bases sólidas y que hay pruebas de que la expansión récord continuará, pero advirtió que el gobierno federal debe seguir mostrando disciplina fiscal y evitar la deuda.

“La economía sigue fuerte, sobre una base sólida, con un futuro brillante”, dijo Clinton a periodistas en una sesión con motivo de la presentación de su último Informe Económico del Presidente, que se publica anualmente.

“Hemos resistido tentaciones políticamente atractivas pero económicamente poco inteligentes para que nos desviáramos del camino de la disciplina fiscal”, añadió Clinton.

El presidente indicó que el compromiso de su gobierno para eliminar el déficit ayudó a la economía a crear el más largo período de expansión registrado en el país y mantuvo bajas las tasas de interés. Clinton hizo los comentarios que instan a una disciplina fiscal justo cuando los planes del presidente electo, George W. Bush, son de recortar impuestos por 1.300 billones de dólares.

Clinton, pronosticó el viernes que la expansión económica, que ahora se encuentra en su décimo año, continuará después de que él deje el poder, este mes, y que el país puede soportar un mayor recorte de impuestos que el que él propuso.

No obstante, advirtió que el recorte de impuestos que propone el presidente electo, George W. Bush, le parece excesivo. También dijo que la desaceleración desde un ritmo anual de crecimiento de 4,2 % en 1999 a 4 % en 2000 era previsible pero “eso no quiere decir que las pruebas sugieran ninguna otra cosa que no sea que la expansión seguirá y debe seguir”. (Reuters)


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