Comerciante baleado sigue grave
No hay detenidos por el robo al almacén de Bariloche. Gabriel Legarreta está en terapia intensiva.
SEGURIDAD
El comerciante Gabriel Legarreta, quien recibió cuatro disparos de arma de fuego durante un robo, permanece internado en grave estado y con asistencia respiratoria en la terapia intensiva del hospital zonal de esta ciudad.
Mientras, los dos jóvenes que habían sido detenidos tras el asalto sospechados de tener alguna posible relación con el hecho quedaron en libertad por orden del juez Martín Lozada, porque no fueron reconocidos por los testigos como los autores del robo y de los disparos contra Legarreta, informó ayer una alta fuente judicial.
El robo ocurrió el jueves por la noche, cuando dos jóvenes con el rostro cubierto parcialmente ingresaron en el comercio ubicado en 9 de Julio, casi 25 de Mayo. Uno de los desconocidos portaba un arma de fuego y exigió la recaudación.
Legarreta, de 41 años, comenzó a forcejear con el asaltante y recibió cuatro disparos. Los proyectiles impactaron en la zona abdominal, en la pierna izquierda, en el cuello y el cuero cabelludo. Luego, los asaltantes escaparon con unos 800 pesos.
Un muchacho conocido del dueño y una empleada observaron el hecho porque se refugiaron en un rincón del local. Luego, pidieron ayuda.
Cuando los empleados policiales arribaron al lugar, el comerciante estaba con una pérdida importante de sangre y, por eso, trasladaron al herido en un patrullero al hospital zonal, donde lo operaron de urgencia.
Ayer, Parodi dijo que la condición del paciente “sigue siendo grave”. Explicó que el proyectil que impactó en el abdomen lesionó parte del intestino y un riñón. Señaló que los otros proyectiles quedaron en el cuerpo de la víctima, pero no ocasionaron lesiones de consideración.
Desde el juzgado de Instrucción 2 a cargo de la causa explicaron ayer que el viernes los dos testigos del hecho no reconocieron a los dos jóvenes detenidos por efectivos policiales como los presuntos autores del asalto.
La fuente advirtió que tampoco tenían armas ni dinero en su poder cuando fueron detenidos. Señaló que sugestivamente un taxista que estuvo vinculado en un intento de robo, que ocurrió el 21 de octubre de 2012 en una cervecería de la calle Nilpi, fue el que señaló a la Policía a los jóvenes como sospechosos del robo a Legarreta.
DeBariloche